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15 años de la muerte de Tupac Shakur: el rapero asesinado que puso de moda a los Iluminati

Por: Roman Waterloop - 09/13/2011

Asesinado hace 15 años, aún no se sentencia a nadie por la muerte del legendario Tupac Shakur; una serie de conspiraciones rodean su muerte.

Tupac Shakur pasará a la historia como uno de los grandes nombres del hip-hop,  probablemente el más grande representante del gangster rap. Bautizado en honor al revolucionario peruano Tupac Amaru, Shakur provenía de una familia relacionada con el crimen, el gueto y la rebeldía.  El 13 de septiembre de 1996 Tupac fue asesinado en Las Vegas; 15 años después el crimen no se ha resuelto, dando lugar una gran cantidad de especulaciones sobre la autoría de su asesinato, entre ellas la supuesta batalla entre la Costa Este y la Costa Oeste, entre Biggie y Tupac e involucrando a la mítica sociedad secreta de los Iluminati.

Pese a que su muerte y la subsecuente de Notorious B.I.G. ayudaron a crear la fantasiosa percepción de que había una voraz batalla entre los raperos de Nueva York con los de Los Ángeles, esto fue sumamente exagerado por los medios, generando una narrativa que mitificó al rap en los noventa.

Por otra parte ya que Tupac escribió en varias canciones sobre los Iluminati — incluso tituló un disco Killuminati— se generó el rumor de que había sido asesinado por esta espectral organización cuya existencia es, en buena medida, un fenómeno mediático. Estando en prisión Tupac escuchó sobre los Iluminati todo tipo de conspiraciones que los culpaban de todos los males, en una transferencia del poder personal. Pero siempre percibió que esto era solamente un mecanismo de defensa, de ilusionismo psicológico. Pese a eso existen miles de videos y posts que hablan sobre la conspiración de la muerte de Tupac relacionándola con los Iluminati:

En su embelmática canción They Don't Give a Fuck about Us, Tupac escribió:

Some say they expect Illuminati take my body to sleep 
Niggas at the party with they shotties 
Just as rowdy as me 
Before I flee computer chips 
I gotta deal wit brothas flippin 
I don't see no devils bleedin' 
Only black blood drippin 
We can change 
Whatcha now say? 

El mito creció, pero Tupac quizás haya detectado la clave de este fenómeno: el uso de los Iluminati para transferir la culpa de la desigualdad y la injusticia —y hasta en un plano personal: los amos de tu destino— a una espectral y omnipotente organización, y de esta forma quienes controlan a las corporaciones que controlan al gobierno pueden distraer la atención y al mismo tiempo mantener al resto de la población en un tipo de paranoia enajenante —de la misma forma que se ha utilizado en la religión cristiana a la figura del diablo.

Como expresa claramente en esta entrevista, Tupac nunca creyó en la existencia de los Iluminati tau y como son representados en los medios,  pero sí alertó sobre los efectos que creer en ellos tiene:

 

Ahora bien, ¿quién mató a Tupac? ¿Fue un asesino solitario, un pleito personal o un crimen político encubierto? 

El FBI desclasificó documentos que muestran que Tupac fue amenazado por la Liga de Defensa Judía, un  grupo de terroristas doméstico, meses antes de ser asesinado. Si bien esto puede ser solo una coincidencia, al menos es una pista más seria de lo que generalmente se maneja. Asimismo llama la atención que en 15 años se haya logrado mantener en silencio lo que ocurrió ese día en Las Vegas, sin que nadie confesara o denunciara a sus asesinos, un silencio sepulcral y un raudal de desinformación que revela maestría operativa.

Después de Tupac, los Iluminati se convirtieron en un elemento de marketing del hip-hop y de especulación conspiracionista sobre la influencia de sociedades secretas en la industria del entretenimiento. Después de todo la industria del entretenimiento es la más poderosa en cuanto a programar a las masas —y especialmente el hip-hop en Estados Unidos; si alguien quiere controlar al mundo debe de poner sus tentáculos ahí.

Artistas como Jay-Z, que ha tomado el falso cetro Iluminati en el hip-hop, seguramente decepcionarían a Tupac, que más allá de buscar el dinero y las mujeres, tenía una conciencia social de sangre, una voz con otro tipo de legitimidad y energía. Quizás la muerte de Tupac sí fue parte de una conspiración, la conspiración que ha señalado el prócer del género Afrika Bambaataa, que alteró la intención del hip-hop como movimiento social  de denuncia y del despertar de la conciencia a la difusión de un letargo consumista que celebra la frivolidad sexual y monetaria con todo tipo de icónicos artificios. Tal vez Tupac fue asesinado por aquellos que se ocultan bajo el logo y la imagen corporativa de los Iluminati. Tal vez. Pero todo esto, a 15 años de su muerte, parece cada vez más elusivo, en el fango especulativo de los raperos que sueñan con ser gángsters cantando sobre los verdaderos gángsters.

 

Estudio muestra que leer novelas incrementa y fortalece la empatía, ¿Es la ficción la mejor forma de conocer la otredad y compartir estados mentales? Telepatía literaria y transformación de la psique colectiva a través de la metaficción.

El ser humano, además de estar hecho de células, de tejido, de órganos, etc., está hecho fundamentalmente de lenguaje, y de manera notoria las palabras y las historias que nos decimos tienen profundos efectos en nuestra forma de ser, incluso a un nivel físico. 

El diario británico The Guardian ha publicado una interesante nota sobre la "psicología de la ficción" y cómo leer novelas incrementa nuestra empatía —esa emoción definitiva del ser humano. La ficción tiene una insuperable capacidad de ponernos en el lugar del otro y eso es todo un universo en sí mismo.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Buffalo en Nueva York midió el nivel de empatía en voluntarios que habían leído episodios de Harry Potter y Twilight. En una primera prueba se midió el nivel de identificación que se generaba en los lectores al interactuar con palabras relacionadas con un mago y con un vampiro, como es evidente —pero no por eso poco significativo— las personas que habían leído Harry Potter mostraron altos niveles de identificación con el universo-vocabulario de los magos, y lo mismo con el de los vampiros en el otro caso.

Luego se realizó otra prueba para medir la "escala de asimilación", en la que los participantes contestaron preguntas como "¿Cuánto tiempo puedes pasar sin dormir", "¿Qué tan filosos son tus dientes?" o "Si lo intentas con todas tus ganas, ¿crees que puedes mover un objeto usando solo el poder de tu mente?".  Y luego se midieron su estado de ánimo, su satisfacción con la vida y su absorción de las historias.

El estudio halló que los participantes que habían leído Harry Potter se identificaron como "magos" y los que habían leído Twilight se identificaron como vampiros. Y "pertenecer" a estas comunidades de ficción proveyó el mismo estado de ánimo y satisfacción que las personas obtienen de afiliaciones con grupos en el mundo "real". Los autores del estudio sugieren que leer provee un marco de conexión social como consecuencia de salirse del continuum del yo para entrar por un momento en una comunidad más grande.

Es de destacarse que la capacidad que tiene la lectura de borrar la frontera, supuestamente muy sólida, entre el mundo real y el mundo de ficción y afectar al organismo es similar a lo que ocurre con los sueños y la vigilia. El psicólogo de Stanford Stephen Laberge ha medido diferentes variables fisiológicas en personas que tienen sueños lúcidos, descubriendo que, por ejemplo, un orgasmo en un sueño detona las mismas respuestas fisiológicas que un orgasmo en el mundo de la vigilia. La psicobiología del ser humano determina que en el cerebro imaginar algo puede ser los mismo que experimentarlo.

El psicólogo Keith Oatley, de la Universidad de Toronto, realizó un estudio en el que le dio a leer a 166 participantes el cuento de Chéjov, La Dama del Perrito, o una versión reescrita en formato documental.  Las emociones y rasgos de personalidad de los voluntarios fueron medidos antes y después de la lectura. En los resultados obtenidos las personas que habían leído la versión íntegra de la historia reportaron mayores cambios en su personalidad, empatizando con los personajes y convirtiéndose  así un poco como ellos.

Esto es algo que seguramente muchos de nosotros hemos vivido cuando leemos una novela que nos permite internarnos por la psicogeografía de un escritor quien, como teoriza Aeolus Kephas en su ensayo Escritores en el Cielo de Hades, nos comparte fundamentalmente su estado cerebral, en una forma de telepatía literaria. Personalmente recuerdo haber leído Crimen y Castigo en la adolescencia y empatizar completamente con Raskólnikov (al punto de imaginar imitarlo en la vida real), el brillante estudiante que se consideraba un hombre superior y se pone a prueba realizando un asesinato. Es curioso que Raskólnikov buscaba consolidarse como un "hombre superior" siguiendo el esquema de héroe napoleónico, de manera similar a Julien Sorel en Rojo y Negro, en buena medida como resultado de sus lecturas. En un fractal de metaficción, la persona que lee sobre Raskólnikov a la vez se ve programado por los devaneos de este joven ruso ficticio. Es indudable que al entrar en la psique de Dostoievski-Raskólnikov el lector empatiza con el joven asesino y desea fervientemente que logre salirse con la suya: por un momento el lector verdaderamente se convierte, más allá de objeciones morales, en la ficción.

"En la ficción, también, podemos entender las acciones de un personaje desde su perspectiva interior, al entrar a sus situaciones y a su mente, en vez de la perspectiva exterior que generalmente tenemos. Y sucede que en la psicología hay una gran diferencia entre estos dos puntos de vista. Generalmente tomamos el punto de vista exterior de los demás, pero eso es demasaido limitado", dice el profesor Oatley, quien cree que la ficción mejora nuestra capacidad de comprender la otredad y que podría ser importante para el bienestar social.

El poder de la ficción —y de la narrativa en general, pese al trabajo de filósofos como Wittgenstein o Derrida—  es subestimado en nuestra cultura, quizás porque revela que la realidad que vivimos no es más que una narrativa y el mundo una mera descripción —y no algo fijo, objetivo e inmutable, lo cual atenta contra nuestra seguridad. En el plano más básico podemos decir que todo lenguaje es programación y que por lo tanto todo lo que leemos y escuchamos transforma nuestro código. Esto se acentúa con la ficción o con otros textos que forman empatía, ya que no solo no ponemos resistencia a este lenguaje de programación, lo hacemos correr dentro de nuestra propia máquina, porque al momento de empatizar brevemente bajamos la guardia y abandonamos el capullo protector del yo, esa narrativa que casi nunca dejamos de contarnos, y la voz del autor y sus personajes pueden hablar dentro de nosotros. Esto es lo que en Hollywood llaman "la magia", el proceso dirigido a través del cual el espectador suspende su juicio para disolverse en el flujo de una historia.

La programación que permite el lenguaje y las narrativas en ocasiones llegan a producir fanáticos religiosos, huéspedes del virus espacial del lenguaje, pero también puede usarse justamente como un acto de magia. Como reportamos anteriormente, articular narrativas puede incluso llegar a sanar enfermedades, y ser capaces de usar el lenguaje, de potencializarlo, de alquimizarlo para crear una nueva narrativa es quizás la forma más poderosa —y factible— de transformar el mundo.

"Through the corridors of metaphor
What else are we living
for if not to create
Fiction and rhyme?
My purpose is to make my soul
Rhyme with my
mind over matter
Minds create matter
minds create fiction
As a matter of fact
As if matter of fact
Matter is fact
So spirit must be fiction
Science fiction
Art fiction
Meta fiction".

-Saul Williams.

[Guardian]