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Premio Nobel Thomas Steitz: Farmacéuticas retiran inversión de fármacos que curan

Por: pijamasurf - 08/31/2011

Premio Nobel de Química dice que las farmacéuticas solo invierten en medicamentos que puedan ser tomados toda la vida y no en antibióticos que curan definitivamente, porque esto no es negocio.

El premio Nobel de Química de 2009 Thomas Steitz ha dicho hace unos días que las farmacéuticas no invierten en antibióticos que puedan curar definitivamente, ya que su negocio son los fármacos que se toman toda la vida. Las declaraciones de Steitz son muy similares a las dadas por el también Premio Nobel Richard J. Roberts, quien dijera que las farmacéuticas solo invierten en medicamentos cronificadores que les son más rentables y bloquean aquellos que representan una verdadera cura.

"Muchas de las grandes farmacéuticas han cerrado sus investigaciones sobre antibióticos porque curan a la gente, y lo que estas empresas quieren es un fármaco que haya que tomar toda la vida. Puedo sonar cínico, pero las farmacéuticas no quieren que la gente se cure", ha enfatizado.

Steitz habló en el Congreso Internacional de Cristalografía, celebrado en Madrid, sobre su investigación de un nuevo antibiótico para combatir cepas de la tuberculosis que se dan particularmeente en el sur de África. Pero como suele suceder, se necesita una fuerte inversión para desarrollar este antibiótico y las farmacéuticas prefieren invertir en medicamentos para toda la vida que puedan seguir vendiendo a la población africana.

Por el momento, según Steitz, estos nuevos antibióticos son "solo un sueño, una esperanza, hasta que alguien esté dispuesto a financiar el trabajo".

No es exagerado decir que las farmacéuticas se dedican a la industria de la muerte lenta, manteniendo a los enfermos enganchados a sus medicamentos como drogas —hasta que finalmente mueren.

Más información en La Vanguardia

 

Disociación mental: tu cerebro podría estar poniendo atención en un objeto sin que lo hayas notado

Por: pijamasurf - 08/31/2011

Científicos sugieren la posibilidad de que la atención y la conciencia no sean tan inseparables como se piensa: el cerebro nos permite poner atención en algo sin estar plenamente conscientes de ello.

Durante mucho tiempo se pensó que poner atención y estar consciente de ello son dos funciones del cerebro tan estrechas y relacionadas entre sí que se creían inseparables. Sin embargo, un estudio publicado en el más reciente número de la revista académica Psychological Science, de la Asociación para la Ciencia Psicológica de Estados Unidos, sugiere que la atención puesta en algo y la conciencia de esa misma atención podrían ser dos procesos no necesariamente simultáneos ni totalmente unidos.

Para llegar a esta conclusión Po-Jang Hsieh —adscrito a la Duke-NUS Graduate Medical School en Singapur—, en colaboración con Jaron T. Colas y Nancy Kanwisher (del Instituto Tecnológico de Massachusetts), de entrada se plantearon la duda sobre dichos procesos mentales y, sobre todo, sobre su supuesta indivisibilidad: “Queríamos preguntarno, ¿pueden las cosas atraer tu atención incluso si no las ves del todo?”, dijo Hsieh.

La respuesta a su pregunta la obtuvieron diseñando y aplicando un par de experimentos basado en el fenómeno conocido como “visual pop-out” [“impresión que salta a la vista”], el primero de los cuales consistió en mostrar a una persona dos videos distintos al mismo tiempo, situándola de tal manera que solo podía ver cada video con uno solo de sus ojos. Por un lado el participante veía un video lleno de color y de patrones cambiantes; el otro video, destinado al otro ojo, mostraba figuras sin movimiento, casi todas en color verde a excepción de una pintada de rojo. Cabe mencionar que, de acuerdo con los especialistas, la conciencia se decanta, por default, hacia el video que es todo movimiento y color —“porque así funciona el cerebro”, acaso por razones evolutivas y de supervivencia que, a decir de Hsieh, tienen cabida en este asunto.

Pasada esta exposición a las pantallas, se le pidió al participante señalar qué de lo visto había llamado su atención, respondiendo casi todos que la “figura roja”, aunque aceptando también que no estaban muy seguros de haberla visto por completo.

El segundo experimento se desarrolló casi idéntico salvo por una variable: en tanto veían los mismos videos en la situación antes descrita, los participantes realizaron alguna tarea que demandó su atención. A diferencia del escenario anterior, en este la figura roja no atraía su atención solo inconscientemente, lo cual hace pensar a los científicos que el ser humano necesita un poco más de “poder cerebral” para poner atención en algo incluso si no está al corriente de ello.

Para Hsieh esta aparente disociación entre atención y conciencia podría haberse originado en el pasado remoto del hombre como homínido, cuando había que estar atento de los peligros en derredor incluso (o sobre todo) mientras se realizaban otras actividades. “Necesitamos ser capaces de dirigir nuestras atención hacia objetos potencialmente interesantes, incluso antes de percatarnos de la presencia de dichos objetos”, declaró Hsieh

[Science Daily]