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Video muestra la maestría de los pulpos para generar ilusiones ópticas y mimetizarse con cualquier entorno.

pulpo escondiendose con camuflaje

Los pulpos son una de las especies animales más formidables del planeta. No solo acceden a la comunicación telepática o tienen tres corazones, sino que manifiestan una espectacular diversidad de habilidades bio-cognitivas, como el hecho se que su sistema neuronal está distribuido en su cabeza, pero también a lo largo de sus tentáculos, y que son capaces de almacenar experiencias (memoria) a corto y largo plazo. Pero en este video se muestra otro de sus más admirables talentos: su maestría en el ilusionismo óptico. Los pulpos ejercen un control "total" sobre su piel, lo cual no solo les permite adquirir diversos colores como camuflaje, sino que también pueden variar las texturas de su dermis. La suma de estas dos habilidades permite que estos inspiradores cefalópodos repliquen, literalmente, cualquier elemento presente en su entorno.

 

Los pantanos ofrecen una singular muestra de húmeda belleza; aparentemente lúgubres y tristes, funestos acaso, guardan una inesperada luminosidad entre las sombras de su melancólica flora.

Pantanal Matogrossense, Brasil

Sabemos bien que cada ecosistema posee características propias que lo hacen inigualable, mismas que se traducen en formas de vida únicas y en muchos casos imposibles de trasladar de un ecosistema a otro, mucho menos en aquellos diametralmente opuestos. Pero además de todo esto, rico en sí mismo, es posible encontrar un espíritu propio de cada ecosistema, una especie de aura que rodea cada uno de estos ambientes y que expresa —sin palabras de por medio, con la fuerza de su sola existencia— su raison d'être. De ahí que, cifrando en una sola cualidad esa esencia profunda, podamos hablar de la exuberancia de la selva, la templanza del bosque, la radicalidad y recíproca inversión —magno espejo terrenal— del desierto y los círculos polares.

En esta ocasión nos ocuparemos de un hábitat acaso menos popular pero no por ello menos agraciado: el pantano. Algo tienen los pantanos que se han vuelto, en el imaginario colectivo, escenarios apto para el misterio y acaso el horror, residencia de criaturas lodosas y escurridizas de las que basta figurarse el acuoso contacto de su cuerpo cubierto de liquen para estremecernos.

Sin embargo, la singular belleza de los pantanos excede por mucho estas imaginerías. Para muestra, diez imágenes de pantanos alrededor del mundo, de Brasil a Zambia, reveladoras del discreto encanto que se genera en un ambiente que es todo humedad.

Lago Drummond, en el Great Dismal Swamp de Virginia, Estados Unidos [dismal: lúgubre]

Great Dismal Swamp, entre Virginia y Carolina del Norte, Estados Unidos

Great Dismal Swamp

Pantano Okavango, Botswana (también el delta más grande del mundo)

Pantanos del Bangweulu , Zambia

Cuenca del Atchafalaya, Louisiana, Estados Unidos

Pantano de Atchafalaya

Pantano Okefenokee, entre Georgia y Florida, Estados Unidos

Pantano Okefenokee

[Environmental Graffiti]