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Crímenes de guerra: OTAN ataca reserva de agua en Libia

Por: pijamasurf - 08/01/2011

Autoridades confirman que la OTAN atacó una planta que fabrica pipas indispensables para el transporte y suministro de agua en Libia.

Autoridades de Libia y diversos medios han informado que un ataque de la OTAN dañó las instalaciones de la planta de al-Brega que fabrica pipas de agua, vitales en el suministro de agua potable a la población libia. Desde 1984 Libia construyó una reserva de agua dulce artificial, una de las más grandes del mundo y la cual abastece a más del 70% de la población de un país que es casi todo desierto.

El ataque aparentemente fue confirmado por la OTAN, pero afirmando que la planta estaba siendo usada para almacenar armas y disparar cohetes, algo que han negado las autoridades de la planta.

Según reportes, la infraestructura dañada podría tardar meses en ser arreglada, haciendo que este golpe parezca una estocada estratégica contra la población que apoya a Gadafi —la mayoría del país, según han demostrado multitudinarias marchas a su favor que no han sido cubiertas por los medios occidentales.

Autoridades libias habían advertido desde el 4 de abril que daños al río artificial que es el orgullo nacional causarían "un desastre humanitario y ambiental".

Cada vez queda más claro que la decisión de la OTAN de iniciar esta guerra no se trata de liberar a la población de la locura de su dictador, sino de avanzar en su agenda geopolítica y echar a andar la maquinaria bélica, cuya millonaria industria desfalca países pero hace billonaria a una élite que se beneficia de los contratos estatales militares y de reconstrucción de infraestructura.

[Human Right Investigations]

Las dietas favorecen la autofagia: que tu cerebro se coma a sí mismo

Por: pijamasurf - 08/01/2011

Autofagia neuronal: Investigadores confirman que ante la carencia de una fuente alimentaria que lo provea de energía, el cerebro humano comienza a devorar sus propias células y emite ineludibles señales de hambre.

imagen electronica de un cerebro humano

Lo que ya se había comprobado con otras partes del cuerpo, ahora se ha confirmado que también sucede con nuestro cerebro: cuando pasa un lapso de tiempo relativamente extendido, sin que se le provea de una dosis de energía a través de alimento, este de dispone a devorar sus propias células. Lo anterior fue descubierto por investigadores del Albert Einstein College of Medicine en la Universidad Yeshiva de Nueva York. Ante la falta prolongada de alimento el cuerpo responde produciendo ácidos grasosos, lo cual es interpretado por nuestro cerebro como una señal de hambre y emite el impulso de comer. Si no se atiende este llamado, entonces el cerebro procede a alimentarse de sus propias células, un proceso conocido como autofagia, para así prevenir que los niveles de hambre atenten contra la vida del organismo. Y al parecer este proceso es el que impide que la mayoría de las dietas funcionen, pues generan mayor hambre.

"Un conducto fundamental para que cada célula se vuelva en contra de sus propios componentes es una especie de proceso de salvaguarda, el cual es también requerido en la regulación del apetito. Los tratamientos enfocados a  este conducto podrán hacer que tengas menos hambre y que quemes más grasa, una buena forma de mantener tu balance energético en un mundo en el que las calorías son baratas y abundantes", afirma el Dr. Rajat Singh, quien encabezó el estudio, para enfatizar que este descubrimiento podría revolucionar los tratamientos dietéticos.