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Poliedro: una lúcida manifestación de ambient y folk psicodélico desde Chile

Por: Roman Waterloop - 07/17/2011

En su disco "La Manifestación", Poliedro sorprende con un folk cósmico, en búsqueda de la telepatía sonora, que explora con dominio senderos secretos de la conciencia alterada.

Telepatía en el desierto, el magnetismo de las piedras, la conciencia que se cristaliza en el polvo y se fusiona con el camino. Poliedro es un proyecto solista aún poco conocido proveniente de Chile que con su álbum début, La Manifestación, se coloca entre lo más estimulante del ambient y del psy-folk del continente, creando una estética y una narrativa de ciencia ficción alrededor de un sonido experimental pero lúcidamente amalgamado: vuelos controlados por dimensiones desconocidas.

Música influenciada por plantas enteógenas, por profundas meditaciones bajo las estrellas fulminantes, por largas caminatas de poder, por navegar el silencio hacia donde se hace diamante líquido.

El folk, la canción orgánica se ve atravesada por los sonidos cósmicos, el  psy-fi, naves que extrapolan la conciencia, esas breves e insondables apariciones de luces en el cielo o en la mente y sus hipnóticos sonidos de máquinas celestes, jugando sobre el horizonte —el fénix del sol— con sonidos andinos que se difuminan en dream pop, auras electroacústicas que cabalgan hacia ultramar para desvanecerse.

Como detalle es de notar que muchas de los tracks de este disco son del futuro, como Magnetism, destinada a ser estrenada el 11 de noviembre del 2011 o Telepth, un track del 2037. Y sin embargo el disco La Manifestación data de 1965. Lo bueno es que lo puedes oír hoy y descargar aquí.

«La Manifestación bienvenida, esplendor desde las entrañas moleculares de sus intenciones.

»La muerte a la conciencia psicológica es el nacimiento a una conciencia cósmica; muero, hacia el encuentro de un psiquismo unánime, hacia un descubrimiento».

poliedro.bandcamp.com

Esucha también el otro proyecto de este músico y artista visual chileno: Osloer

¿Qué ocurrió antes del Big Bang? (dilucidación pre-génesis)

Por: pijamasurf - 07/17/2011

Somos el resultado del coito de dos universos: teóricos de las universidades de Princeton y Cambridge dilucidan sobre lo que ocurrió antes del Big Bang; sugieren que nuestro universo resultó de la colisión de dos universos anteriores (holografía dual).

imagen representativa de la coexistencia de universos paralelos

Él se movía a través de un nuevo orden de creación del cual

pocos hombres habrían apenas soñado. Más allá de los límites del mar,

la tierra, el aire y el espacio, reposan los límites del fuego, que solo él

había tenido el privilegio de presenciar. Era demasiado pedir que él también

lo entendiese".

—Arthur C. Clarke, 2001: A Space Odyssey

 

Desde la perspectiva de la ciencia tradicional, la cual difícilmente se emancipa de una estructura lineal para concebir la historia del universo (pues necesariamente implica un principio y un final), "todo" comenzó a partir de un particular evento: el Big Bang. A raíz de esta inconcebible explosión el cosmos fue auto-desdoblándose hasta, eventualmente, dar vida a todo lo que hoy conocemos: agujeros negros, galaxias, sistemas solares, planetas, satélites naturales, nebulosas, elementos químicos, minerales, paisajes y conciencias. ¿Pero qué ocurría antes de que se gestara este arquetípico génesis?

Lúcidos seguidores de la Teoría de Cuerdas (rama de investigación dentro de la física de partículas que busca conciliar la teoría de la mecánica cuántica con la relatividad general) y de la Teoría-M (que propone la existencia simultánea de once dimensiones), los profesores Neil Turok, de la Universidad de Cambridge, y Paul Steindhardt, director del Princeton Center for Theoretical Science, postulan que el cosmos en el que actualmente vivimos fue formado a partir de una colisión de dos universos, la cual duró aproximadamente un cuatrillón de años, a causa de una voraz atracción entre ellos derivada de la pérdida de gravedad que uno de los dos experimentó. Desde su punto de vista el universo no se "infló" a partir de una monumental explosión, sino que sufrió una aceleración extraordinaria luego de que otro universo derramara su propia gravedad sobre de él. Y en este sentido el Big Bang no fue el inicio de los tiempos, sino un puente que conectó al actual universo con un pasado conformado por infinitos ciclos evolutivos.

 

Turok y Steindhardt acuñaron esta nueva teoría inspirados por una conferencia de Burt Ovrut (físico teórico estadounidense), quien imaginó un modelo con dos membranas coexistiendo paralelamente a una escasa distancia de entre 10 y 32 metros. La comunicación entre ambas membranas se daría exclusivamente a partir de la fuerza gravitacional del universo hermano o paralelo, la cual podría atravesar esta distancia para influir, o transmitir, entre ambos. Gracias a este modelo se disuelven algunas de las mayores problemáticas del esquema implícito en la teoría del Big Bang, por ejemplo, la materia oscura. De acuerdo al modelo de Ovrut, las inconsistencias del Big Bang se reemplazan por un eterno ciclo cósmico en el que la energía oscura deja de ser una misteriosa y desconocida fuerza y en cambio se presenta como una fuerza extra-gravitacional que se convierte en la sede de la interacción mantenida por dos universos.

Básicamente el modelo propuesto por Turok y Steindhardt consiste en un diseño cíclico del universo, sin principio ni final, hilvanado a través de una infinito cúmulo de fases sucesivas de renacimiento o rediseño. Plantea un universo estructurado a partir de tres dimensiones espaciales y una temporal, que a su vez están contenidas en un "recipiente" que en total incluye once dimensiones, una de ellas microscópica y las restantes seis comprimidas en una especie de doblez. Estas extra-dimensiones están dirigidas por "nuestra" membrana, con energía positiva, y por una membrana paralela que manifiesta energía negativa. De vez en cuando ambas membranas protagonizan una colisión y la dimensión que las separa se contrae, provocando una fase de expansión localizada que comienza, precisamente con un Big Bang. De acuerdo con los cálculos científicos, la última colisión de este tipo ocurrió hace 13,700 millones de años.

Reflexionando a partir de lo anterior podemos concluir, entre otras cosas, que, primero, tal vez la palabra génesis (o el principio del todo) debiese ser eliminada de nuestro vocabulario, pues es solo una construcción conceptual para mantenernos asiduos a un modelo lineal de tiempo. Segundo, hay que agradecer a científicos como Turok y Steindhardt por tributar cabalmente la esencia de la ciencia: la aguda exploración racional, pero a la vez intuitiva (recordando que en nuestra situación probablemente la razón sea la única llave para liberarnos de la prisión racional). Y, finalmente,  celebrar nuestro cíclico origen romántico, casi erótico, que involucra una especie de explosivo coito entre dos universos para gestar lo que hoy conocemos como el Cosmos.

Consulta el estudio "A Cyclic Model of the Universe" / Paul J. Steinhardt y Neil Turok