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Ballena realiza espectacular baile de agradecimiento para hombres que salvaron su vida (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/18/2011

Conmovedor video muestra como unos hombres salvan a una ballena jorobada de una red de pesca y ésta en una poética retribución realiza una serie de emotivas acrobacias

En una de esas historias conmovedoras de épico heroísmo, sincronizándose en el Mar de Cortés, un grupo de conservacionistas se encontró con una ballena atorada en una red de pesca hecha de nylon, cetáceo al que después de un par de horas de socorro lograron liberal. El protector de animales Michael Fishbach cree que a la ballena le quedaba una hora de vida en esas condiciones.

Fishbach fundó el grupo The Great Whale Conservancy para proteger a las ballenas  y como si fuera una tarde de ensueño o mandada hacer para una película, se encontró justo con una conspicua oportunidad de proteger en acción a las ballenas.

En el minuto 6:40 del video empieza el espectáculo de alegría pura en el que esta ballena jorobada (apodada Valentina, ya que esto ocurrió el 14 de febrero) manifiesta su libertad y aparentemente agradece a los miembros de la tripulación de esta panga providencial. Una pequeña niña dice que es la forma en la que la ballena les dice que es libre y les agradece lo que hicieron. Según Fishbach la ballena los acompañó por varios minutos después de liberarse, realizando un espectáculo de saltos acrobáticos. No se tiene una teoría concluyente sobre la motivación detrás de los saltos de las ballenas, pero ya que lo hacen sobre todo cuando están en grupos, se cree que es una forma de comunicación e integración social. Quizá no sea aventurado decir que los descomunales saltos de Valentina son su forma de dar las gracias y socializar en una tarde mágica en el hermoso Mar de Cortés.

En un insólito equilibrio entre naturaleza y cultura, murciélagos que habitan dos de los recintos bibliotecarios más antiguos de Portugal garantizan la conservación de los libros gracias a su dieta insectívora.

Aunque Drácula y otros filmes y relatos de vampiros nos acostumbraron a pensar que el murciélago se alimenta únicamente de sangre, lo cierto es que solo unas pocas especies de este mamífero volador basan su dieta en el más vital de los líquidos corpóreos. La mayoría, un 75% de las especies, se alimenta de frutas, néctar de las flores y especialmente insectos.

En Portugal, esta preferencia entomófila ha rendido un inusitado beneficio a las dos bibliotecas más antiguas del país luso, la que resguarda la Universidad de Coimbra y la del Convento de Mafra, la primera asentada definitivamente en dicha ciudad desde 1537 y el Convento fundado en 1715.

Aunque se sabía ya de la presencia de los murciélagos en la biblioteca universitaria (también llamada “Joanina” en honor al rey D. João V, el “Rey Magnánimo”) solo hasta hace poco un investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa, Jorge Palmeirim, se apostó una noche en el recinto llevando todo tipo de aparatos de medición sonora para conocer con certeza qué variedad reside entre las bóvedas y los anaqueles desde hace al menos doscientos años. Sin embargo, pese a todos sus esfuerzos, Palmeirim tuvo que conformarse con evidencia recogida posteriormente: «No pude ver, solo oír, pero llegué a la conclusión, por los excrementos que encontré, que ahí habitan al menos dos especies de murciélagos».

Por su parte el director de la biblioteca, Carlos Fiolhais, aseguró que los murciélagos han vivido ahí desde siempre, por lo que las mesas del lugar se recubren con pieles que las protejan de las excreciones de los animales. “Los murciélagos vuelan libremente, comiéndose los insectos”, dijo Fiolhais, a quien parece ya no sorprender el contraste entre la fastuosidad barroca (que se puede apreciar aquí con mayor detalle) y la singular fisonomía de los quirópteros.

En el Convento de Mafra esta peculiar relación se refuerza gracias al revestimiento de madera antigua de las altas paredes que rodean la biblioteca, condición que se cree sumamente propicia para que los murciélagos hayan elegido este lugar como guarida y al mismo tiempo se resistan a abandonarla y mudarse. Además, ese mismo material ha permitido la óptima conservación de los libros, según Teresa Amaral, la responsable del recinto.

La capacidad de caza y alimentación de insectos de un solo murciélago ronda los 500 diarios, de ahí que se crea sumamente posible que a pesar de las hendiduras y ductos de ventilación y comunicación comunes en este tipo de edificios antiguos de Portugal, los libros ahí resguardados no hayan sufrido hasta la fecha ningún deterioro que pudiera achacarse al efecto voraz de insectos que, como los psocópteros, tienen fama de devorar bibliotecas enteras —literalmente.

[Diário Digital]