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Recordando a Carl Gustav Jung a 50 años de su muerte (el gran alquimista de la psique)

Arte

Por: pijamasurf - 06/06/2011

Pocas figuras más influyentes (y entrañables) en el pensamiento contemporáneo: Jung, como pocos, desató el proceso de desocultar el alma humana, hacer consciente el inconsciente y convertir la sombra de la psique en el oro de la conciencia individual

Pocas figuras más influyentes en el pensamiento contemporáneo que el psicólogo suizo Carl Gustav Jung. Hoy se cumplen 50 años de la muerte de Jung, a los 85 años de edad. Según relata uno de sus biógrafos, el día de su muerte una tormenta eléctrica se formó sobre su casa en Kusnacht y un relámpago cayó sobre el árbol favorito del Jung, como una especie de sincronicidad en la que el universo atestiguaba su muerte y revelaba un orden secreto en la entropía.

La obra de Jung, su incontenible pasión por investigar la sombra del ser humano para iluminarla, lo convierte probablemente en el más grande arqueólogo del alma que tiene el pensamiento occidental en el último siglo. Entre las múltiples aportaciones de Carl Jung se destaca su teoría de un inconsciente colectivo común a todos los seres humanos, en la profundidad de su psique, el cual está compuesto por una serie de arquetipos (los dioses de la antigüedad habitan en el hombre como símbolos y enfermedades) que solamente se hacen conscientes de manera secundaria pero que dan forma a los contenidos psíquicos del individuo y se trazan como patrones recurrentes. Como médico del alma humana, Jung llamaba a hacer consciente el inconsciente, a afrontar la sombra de la persona, atravesar el inframundo y plantar cara a los demonios de nuestro psiquismo para, cual héroe medieval que asesina al monstruo, poder encontrar nuestra individuación y beber del grial délfico de nosotros mismos, en autoconocimiento y autorrealización —para vivir en el centro de nuestro propio mandala.

A Jung también le debemos ese enigmático concepto de la sincronicidad: eventos que ocurren conjuntamente sin aparente relación causal pero que son observados de manera significativa. Jung creía que la vida no era una serie de eventos azarosos sino la expresión de un orden más profundo, que llamaba Unus mundus (un concepto similar a la Totalidad Implicada de David Bohm o el Spiritus Mundi de W.B. Yeats). La sincronicidad puede ser vista como una manifestación de este orden profundo en la superficie de nuestra existencia cotidiana, a manera de una epifanía concatenante. Jung creía que, al igual que los sueños, la sincronicidad jugaba el papel de dirigir la conciencia egocéntrica del hombre hacia una integración holística.

En el siguiente video, Jung dice de la muerte: "Debido a sus peculiares facultades, la psique no está confinada al tiempo y al espacio, puede tener visiones y sueños del futuro [...] sólo los ignorantes desconocen estos hechos, es evidente que existen y han existido por mucho tiempo. Estos hechos señalan que la psique, en parte al menos, no está  sujeta a estos confinamientos. Ya que la psique no está bajo esta obligación de vivir sólo en el tiempo y el espacio, en ese sentido la psique no está sujeta a esas reglas, lo cual sugiere una continuación de una existencia psíquica más allá del tiempo y el espacio".

Otro de los grandes intereses de Jung fue la alquimia, en la que encontró una analogía de los procesos de la psique humana, haciendo de la transformación de cualquier sustancia en un equivalente de integrar la sombra (los metales bases de la historia psíquica) y producir el oro de la individuación: hacer consciente la individualidad, trascender el ego y llegar a la totalidad del ser.

Al final de su vida Jung mostró interés por el fenómeno OVNI, al que entendió como "cambios en la constelación de los dominios psíquicos, de los arquetipos o 'dioses', como se les solía llamar, que traen o acompañan una larga transformación en la psique colectiva". Jung veía en los OVNIs la manifestación de un proceso de transformación psíquica, una proyección del inconsciente colectivo al espacio celeste.

Celebrando a Carl Jung les compartimos una serie de citas encontradas en diversos puntos de su obra que reflejan, con justicia poética, el talento que hace de Jung una de las mentes más brillantes en la historia humanidad y de su obra el gran referente que tiene nuestra civilización en el proceso de desvelar su espíritu y despertar de lo que James Joyce llamó "la pesadilla de la historia".

"Tus visiones se aclararán sólo cuando puedes ver en tu propio corazón. Quien ve hacia afuera, sueña; quien ve hacia adentro, despierta".

"Hasta que hagas consciente el inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino".

"Todo lo que nos irrita en los demás puede llevarnos a un entendimiento de nosotros mismos".

"Las personas hacen lo que sea, no importa lo absurdo, para evitar enfrentarse con su propia alma".

"El privilegio de la vida es volverte quien en realidad eres".

"Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo la oscuridad consciente".

"Nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre".

"Donde reina la sabiduría, no hay conflicto entre pensar y sentir".

"Todo depende de cómo vemos las cosas y no de las cosas en sí mismas. La cosa más pequeña con significado es más valiosa en la vida que la cosa más grande sin significado".

"Existe un pensamiento en las imágenes primordiales, en símbolos que son más viejos que el hombre histórico, que yacen innatos en él desde los tiempos más remotos, viviendo eternamente, más allá de todas las generaciones y que conforman la estructura fundamental de la psique humana. Sólo es posible vivir al máximo cuando estamos en armonía con estos símbolos; la sabiduría es un regreso a ellos".

"Un hombre que no ha pasado el infierno de sus pasiones nunca las ha superado. Hasta donde podemos discernir, el único propósito de la existencia human es encender una luz en la oscuridad del mero ser".

"Cada hombre lleva en su interior la imagen eterna de la mujer, no la imagen de esta u otra mujer particular, sino una imagen femenina definitiva. Esta imagen es fundamentalmente inconsciente, un factor hereditario de origen primordial".

"El hecho de que el hombre que sigue su propio camino acabe en la ruina no significa nada... Debe obedecer su propia ley, como si un demonio le estuviera susurrando nuevos y maravillosos caminos... No son pocos los que son llamados a despertar por esta voz, por la que son separados de los demás... La única vida con sentido es la vida que lucha por la realización individual —absoluta e incondicional— de su propia ley particular. En la medida en la que un hombre traiciona la ley de su propio ser, deja de realizar el significado de su propia vida. La vena aún no descubierta dentro de nosotros es una parte viva de la psique; la filosofía clásica china llama este camino interior Tao y lo asocia con un flujo de agua que se mueve irresistiblemente hacia su meta. Descansar en el Tao significa realización, completud,  el destino individual logrado, la misión personal satisfecha, el inicio, fin y realización perfecta del significado de la existencia innata en todas las cosas".

"Soy un huérfano, solo: sin embargo, me encuentro en todas partes. Soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy la juventud y un hombre viejo al mismo tiempo. No he conocido ni madre ni padre, porque he tenido que ser llamado de la profundidad como un pez o caído como una piedra blanca del cielo. Me muevo por montañas y bosques, pero estoy oculto en lo más profundo del alma del hombre. Soy mortal para todos y sin embargo el ciclo de eones no me toca".

"El sueño es una pequeña puerta oculta en los más secretos fueros del alma, abriéndose a la noche cósmica que era psique mucho antes de la conciencia del ego y que permanecerá psique no obstante cuánto se extienda nuestra conciencia de ego".

"Dios ha dejado de ser contenido por la religión y ha caído en los corazones humanos —Dios encarnando. Todo nuestro inconsciente es un alarido del Dios que quiere conocer y ser conocido".

 

40 años de la muerte de Jim Morrison, chamán de la cultura pop

Arte

Por: pijamasurf - 06/06/2011

Hoy hace 40 años murió James Douglas Morrison en París, el gran ícono pop que hizo de su vida un rito erótico pagano para las masas.

Hace 40 años murió James Douglas Morrison (8 de diciembre 1943- 3 de julio 1971), El Rey Lagarto que, elevado y extraviado por la adoración de las masas, ese éxtasis que rezuma de las bocas y el sexo, anunciaba que podía hacer lo que sea ("I am the Lizard King, I can do anything") mientras se tambaleaba por la noche, besado por la muerte. Encarnando como pocos el espíritu de la tragedia en la época moderna, Morrison hizo de su carrera musical un rito y un sacrificio, representando el papel de un  antiguo arquetipo: el maestro de ceremonias, la estrella de rock como chamán de las masas, "la puerta" a lo sagrado, la seducción orgiástica, un sacerdote dionisiaco que acepta ser crucificado por las deidades apolíneas para atravesar la noche, hacia el otro lado, en un vórtice de fuego.

Como el nombre de The Doors, Morrison toma de William Blake (pasando por Rimbaud) la intoxicación como un mantra. "El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría", decía el poeta místico inglés. Así, en el boom psicodélico de los sesenta, este poeta-chamán, "inteligente pero con alma de payaso", se convierte en la puerta (o la mecha) masiva, especialmente para los sensibles adolescentes que buscan subvertir el orden establecido y acceder a las regiones veladas, donde lo erótico y lo  sagrado reposan en el mismo cáliz. "Ride the snake", decía Morrison, en trance, intentando desmesuradamente subir (y montar) el kundalini de toda una cultura. "Necesitamos grandes copulaciones doradas" para activar la energía dormida de la tierra, la corriente eléctrica pagana en el seno de la cultura zombie americana.

El  3 de julio de 1971 murió Jim Morrison en París en condiciones que se han vuelto legendarias, aparentemente por un paro cardiaco propiciado por el consumo de heroína, según un libro reciente (aunque otros creen que Morrison fingió su muerte para dedicarse a ser un poeta underground y tal vez traficar diamantes). Como Cobain, Joplin y Hendrix, Morrison murió a la mítica edad de 27 años, una especie de frontera de oro donde arden las supernovas humanas. Para algunos permanece en una isla fuera del tiempo donde convive con otros grandes íconos pop o quizás conduce grandes orgías ensangrentadas en carreteras desiertas al amanecer entre atabales indígenas.

Hoy, miembros restantes de The Doors visitaron el cementerio Pere Lachaise donde yace el cuerpo del estudiante de cine, military brat, y wannabe chamán, James D. Morrison.

Les compartimos algunas citas de Morrison compiladas de sus libros de poesía y letras de canciones:

«They can picture love affairs of chemicals and stars, a romance of stones, or the fertility of fire. Strange, fertile correspondences the alchemists sensed in unlikely orders of being. Between men and planets, plants and gestures, words and weather».

«Do you know the warm progress under the stars?

Do you know we exist?

Have you forgotten the keys to the kingdom?

Have you been born yet

& are you alive?»

«Death makes angels of us all and gives us wings where we had shoulders round as ravens claws».

«Let's reinvent the gods, all the myths of the ages. Celebrate symbols from deep elder forests».

«I touched her thigh

and death smiled».

«We need great golden copulations».

«Do you know we are led to slaughters by placid admirals and their fat slow generals are getting obscene on young blood?»

«Do you know we are ruled by TV?»

«Shake dreams from your hair
My pretty child, my sweet one.
Choose the day and choose the sign of your day
The day's divinity
First thing you see».

«No eternal reward will forgive us now for wasting the dawn».