Entre aguas brillantes tornazuladas —zafiro, turquesa, aguamarina, lapislázuli— se erige una espectacular formación de cuevas. El mágico Lago Carrera que comparten Chile y Argentina acoge uno de lo más refinados templos naturales del orbe, una mandíbula mística de mármol. Sólo aquí el agua es más azul que el cielo, de una dulzura resplandeciente. Las cuevas marmóreas, afiladas vulvas del invisible cuerpo celeste, forman anillos concéntricos invitando al centro infinito que yace debajo de los Andes, un laberinto cuyo secreto es una flor azul de hielo inmarcesible.












Y a quien le importa el origen de su creacion , lo interesante es lo que se ve y los registros y sensaciones que se producen en uno al encontrarse con tanta belleza.
Lo que no le importa a nadie, es tu comentario.
a mi me importa, mucho
El color de esas aguas me ha hechizado…
chispas si que tienes tiempo libre amigoo
laly hacete coger por un burro..tenes el sindrome de tafal de gaver..argentina tiene mucho mas que chile..envidia!!!
Que bueno que estas cavernas no están en México, porque de lo contrario ya le hubieran robado todo el mármol y el gobierno hubiera entubado el agua para abastecer a las empresas lecheras como LALA y regar sembradíos de papas para las SABRITAS o en su defecto ahí ya hubieran vertido desechos tóxicos las industrias de manera impune y cruel.