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Investigadores logran curar cáncer (pero lamentablemente no es rentable para las farmacéuticas)

Por: pijamasurf - 05/14/2011

Investigadores canadienses logran curar el cáncer usando dicloroacetato, sin embargo, esta sustancia, sin patente, no representa negocio para Big Pharma y podría ser bloqueada

Investigadores de la Universidad de Alberta han logrado curar el cáncer utilizando un medicamento llamado dicloroacetato, sin embargo, como esta sustancia no tiene patente y por esta razón es más barata que los medicamentos utilizados comúnmente para combatir el cáncer por las grandes farmacéuticas, esta investigación no ha recibido mucho apoyo ni ha encontrado mayor eco en los medios, bloqueo impulsado quizá por las mismas farmacéuticas.

Los científicos canadienses probaron el dicloroacetato en células humanas y notaron que mata las células de cáncer en los pulmones, el cerebro y el pecho, dejando solamente las células sanas. En ratas con severos tumores sus células se encogieron al ser alimentadas con esta sustancia disuelta en agua.

El dicloroacetato detona una acción en la mitocondria para que ésta acabe de forma natural con el cáncer en las células (se enfoca en la glucólisis para combatirlo).

El Dr. Michelakis de la Universidad de Alberta manifestó su preocupación por no encontrar fondos para hacer pruebas clínicas con dicloroacetato suponiendo que éstas, en caso de revelarse exitosas, no generarían las fuertes ganancias esperadas siempre por los grandes inversionistas privados.

Esta situación encaja exactamente con lo que dijo el Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts en esta entrevista sobre cómo  los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas, las cuales, en cambio, sí desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada.

[Universidad de Alberta]

Casino vs Japan: la elegancia secreta del IDM

Por: Roman Waterloop - 05/14/2011

Recordando al discreto maestro del ambient, Casino vs Japan, joya secreta de la música inteligente.

La primera vez que escuche Casino vs Japan fue hace unos años que baje un disco doble de la red y me fui a una fiesta. No recuerdo nada del evento, pero después de la fiesta iba con un amigo a dejarlo a su casa y ya llegando puse un track de Casino vs Japan en el stereo Sirius; en vez de bajarse mi amigo se quedo a escuchar. Nos quedamos alrededor de 2 horas, como de 5 a 7 am porque empezó a amanecer, oyendo Hitori y Kaiso y luego Go Hawai en una de estas capsulas que son los pequeños autos de clase media; destilando alcohol en silencio solamente catalizando la melancolía (violáceo Saturno) de una noche sin conectar chicas en una energía de duermevuelo (que se volvia oniridiscente), de repente volteándonos a ver, y sólo diciéndome que le tenía que pasar el disco, en repetidas ocasiones; o totalmente azorados haciendo por dentro ese gesto que hace Ronaldiño cuando hace una jugada de fantasía, en un verdadero trance de las trasnoche, un exorcismo de luciérnagas y agujeros de gusano: uno de los momentos mas felices de la música en mi vida. Supongo que debido a la extraña afinidad con ese chico de Wisconsin que hace música en su computadora en una buhardilla de Milwaukee, tal vez tomando químicos e inventando paraísos artificiales en la oscuridad y nostros estabamos ahí en ese espacio atemporal conversando con Erik Kowalski (y con su gato que comparte sus pharming trips), extáticos, como en el preludio o en la penumbra de un cataclismo abstracto, del nacimiento de un monstruo geométrico que alteraría las leyes naturales, y habría 3 soles en el cielo y nos acercaríamos a Hawai ultravioletamente, pero que esto sería después, justo después de la eternidad de un pedazo de
casino
flotando
en el vacío.

Al parecer Casino vs Japan junto con Boards of Canada desaparecieron a una isla etérea donde ambientan una de las fiestas que te espera cuando cambies tu saco de huesos por una pijama de estrellas.