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Desnuda entre cerdos industriales para generar conciencia

Por: pijamasurf - 04/10/2011

Al desnudarse en un corral de cerdos industriales en “The Pig That Therefore I Am” la artista Miru Kim busca atraer la mirada del consumidor al procesamiento industrial de animales como alimento.

Más allá de las prácticas y preferencias alimenticias de cada persona, parece innegable el hecho de que la cría industrial de animales es un fenómeno decadente que no habla bien del modo en que nos relacionamos ni con nuestro entorno natural ni con uno de los factores más importantes en nuestra vida: el alimento.

Tal vez por ello la artista Miru Kim decidió utilizar su propio cuerpo desnudo para invitarnos a reflexionar sobre nuestra relación con el reino animal y con el trato que reciben algunas de sus especies antes alimentarnos con ellas. La serie de fotografías logradas por Kim nos muestran su sensual torso desnudo, sigilosamente entremezclado con los lomos de cientos de cerdos que comparten un estrecho corral mientras se alimentan y esperan su ineludible muerte y eventual procesamiento a manos de una máquina.

En el manifiesto artístico de su obra The Pig that Therefore I am, Miru Kim no asume una postura a favor o en contra de consumir carne de cerdo, simplemente te invita a echar un vistazo, de la mano de su cuerpo desnudo, al hecho de que 1,200 millones de cerdos mueren anualmente por estar destinados a alimentar a la población mundial, y la mayoría de ellos son mantenidos en condiciones denigrantes (si denigras tu alimento lo más probables es que termines denigrándote a ti mismo) y aprovecha para discutir la idea de que “el modelo del siglo XVII en el cual los animales eran concebidos como máquinas ha sido reemplazado en los últimos tiempos: ahora los animales son vistos como materiales en bruto que generan ganancias monetarias en la producción de cantidades masivas de alimento”.

Ver más fotos de “The Pig that Therefor I am”

Nota cortesía de Ecoosfera

Mientras Javier Sicilia demanda el fin de la violencia, comienza la Expo Seguridad en México

Por: pijamasurf - 04/10/2011

Mientras el poeta Javier Sicilia exige la paz, en la Ciudad de México comienza la exposición más grande en Hispanoamérica de equipo y soluciones de seguridad.

México vive momentos de profunda esquizofrenia. La guerra y la paz son términos que salpican las planas de los diarios nacionales y noticiarios de televisión, sin embargo, la exigencia de llegar al fin de la violencia se pierde entre los intereses de quienes han hecho de la violencia y la venta de armas su modus vivendi.

El crimen organizado, altos mandos de la Policía Federal y el ejército, mandos de policías estatales y corporaciones dedicadas al negocio de la seguridad a empresas e individuos, se regocijarán cuando caminen por lo pabellones de empresas como Defense Technologies, Sniper, Bullet International, pensando cómo utilizar el dinero de sus ganancias, o de los contribuyentes, durante la novena edición de Expo Seguridad en México, del 12 al 14 de abril.

Con 19 mil metros cuadrados de área de exhibición, la más grande exposición sobre “seguridad” pública y privada en Hispanoamérica es organizada por Giprex Internacional con la “filosofía de generar oportunidades de negocio”.

Mientras esto ocurre, el poeta Javier Sicilia exige al crimen organizado que responda a su demanda por la paz de la sociedad.

En un plantón en el zócalo de Cuernavaca, la ciudad de una eterna primavera eclipsada por la violencia, Sicilia, de acuerdo con el periódico Reforma, se dirigió al crimen organizado:  “Les digo desde aquí si realmente quieren dejarnos en paz. Nosotros no somos gente que tiene broncas con ellos [...] Yo veo muy mal lo que hacen, pero no se trata de juzgarlos. Es su asunto. Ellos han decidido tomar ciertas y vivir de ciertas cosas. Mucho probablemente no lo veamos bien, pero cuando yo les dije 'volvamos a su código de honor', quiero que nos digan si realmente están dispuestos a respetarnos como ciudadanía”.

Además Sicilia dio a las autoridades federales y estatales  hasta el 13 de abril para que resuelvan el multihomicidio en el que una de las víctimas fue su hijo Juan Francisco.

Mientras los ciudadanos exigimos el fin de la violencia y de una fallida política de lucha contra el crimen organizado que sólo ha generado más de 35 mil muertos, las autoridades muestran oídos sordos y fomentan el gran negocio de la venta de armas y equipos de “seguridad” frente a nuestras propias narices.