Un singular pasatiempo combinado con una buena causa da como resultado uno de los más simpáticos hobbies que puede desarrollar una persona. Coral Charles-Dunne, de 91 años y residente de Birmingham, dedica sus día, inmersos en la tranquilidad que su ya larga experiencia existencil le ha valido, tejer tetas de estambre. Pero más allá de un pasatiempo arquetípicamente fetichista, la señora Charles-Dunne lo hace con un fin educativo: sus senos hilados se emplean para enseñar a amamantar a madres novatas.
Por esta razón, además del valor estético que la obra de Charles-Dunne lleva implícito, podemos definir su actividad como una práctica integral pues también conlleva un explícito objetivo didáctico. Y ya echando a volar la imaginación incluso podríamos contemplar una tercera virtud que proveen las tetas tejidas: el entretenimiento. Y es que es muy probable que los esposos de las mujeres que adquieren estos senos virtuales terminen utilizándolos, cuando sus mujeres no estan, ya sea para jugar futbol en un fromato bastante edípico o, por qué no, para aprender a recorrer sutilmente los pechos de sus amadas.
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Por Dios qué habeis hecho con esta página, me gustaba más antes. Ahora encima tarda más en cargarse. Todos los cambios siempre son para peor.
se nota que usted no tiene tetas …
kiero una
“Y es que es muy probable que los esposos de las mujeres que adquieren estos senos virtuales ”
El reportaje iba bien, hasta este frase. Qué tiene que ver, por qué maridos?