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La risa se parece a las huellas de los dedos, la risa de Foaucault, irreductible de sí, revela, como un holograma, en su humor, parte de su alma

Pocos gestos revelan con tanta precisión lo irreductible de uno mismo como la risa. Pienso, claro, en su manifestación más sensible: la risa como gesto que se ve y sonido que se escucha. Con toda seguridad no hay en el mundo dos personas que rían del mismo modo. Posible aunque irrealizable sería un catálogo de todas las risas existentes que incluyera generalidades y minucias, que fuera de la risa resonante a la inaudible, de la continua y casi imparable a la entrecortada, la que se ahoga antes de estallar, la risa fácil, la difícil de quien casi no ríe y la difícil de quien ríe por motivos rebuscados, una clasificación que pasara por la risa estruendosa y la chillona, la que no parece risa y la que hace reír a los demás. Se vería entonces que la risa se parece mucho a las huellas de los dedos: basta una inflexión, una mínima variante para que una risa —que es una persona— sea totalmente distinta a otra cualquiera.

Por otra parte, es interesante notar que la risa, aunque aprendida parcialmente de otros, conserva un núcleo que se adivina original e irrepetible, verdaderamente propio de quien la posee. Uno ríe de cierta manera sin saber bien a bien de dónde proviene el registro de esa risa, si de la herencia o del aprendizaje, si de los padres o de algún primer amigo de la infancia.

Todavía más confuso que indagar el origen de la risa es trazar el algoritmo que la provoca. A veces, claro. A veces el pastelazo en la cara de otro es suficiente para reír. O que alguien caiga. O que una persona respetable suelte de pronto una majadería. Pero en otras la risa, sus motivos, son menos simples. Pienso como ejemplo en la confesión con la cual inicia Las palabras y las cosas, en Foucault explicando cómo un texto de Borges lo sumió en la hilaridad, aunque no por el texto mismo, sino por «la sospecha de que hay un desorden peor que el de lo incongruente y el acercamiento de lo que no se conviene».

El texto de Borges que cita Foucault no hará reír a una multitud pero tal vez haya hecho reír a la multitud de sus lectores. Pero ¿quién reirá porque el texto revela con fino ingenio que el orden de la humanidad, otrora basado en la plena identificación de las palabras con las cosas, es un orden falso? ¿Quién, además de Foucault, puede reír por eso? (¿Quién, además de Foucault, puede leer así ese texto de Borges?) ¿Cómo fue esa risa de Foucault?

Lo dicho: pocos detalles revelan con tanta precisión lo irreductible de uno mismo como la risa.

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Los primeros 5 minutos de "Source Code", la nueva película de ciencia ficción del hijo de David Bowie

Arte

Por: pijamasurf - 03/31/2011

La muy anticipada película "Source Code" explora la posibilidad de transferir la conciencia de una persona a otra a través de un programa informático

Los primeros cinco minutos de "Source Code" nos da una probada de esta prometedora película que explora los linderos de la física cuántica y la comoslogía dentro del género de la ciencia ficción y la estructura de realidades alternas que tanto fascina en la gran pantalla. "Source Code" es el segundo film de Duncan Jones, el hijo de David Bowie, quien debutó con la película independiente "Moon", y que ahora cuenta con el apoyo actoral y presupuestal de Hollywood. La premisa de la película es que el personaje de Jake Gylenhaal puede entrar a  la vida de un persona por los últimos ocho minutos antes de su muerte a través de Source Code, un programa informático en el que se descarga su conciencia (algo similar a lo que plantea Ray Kurzweil: la conciencia sería reducible al código fuente ). Gylenhaal revive estos ocho minutos (en un loop con variaciones como en Groundhog Day) intentando solucionar un crimen y de paso viviendo un proceso dramático de amor y de exploración sobre la naturaleza de la realidad.

La película toca temas en las fronteras de la ciencia, lo que se conoce como fringe, tales como las experiencias cercanas a la muerte, la ingeniería neuronal (algunos futuristas teorizan que será posible tomar la conciencia de un hombre y trasladarla a otro vehículo), las realidades alternativas (el tiempo se puede diviir en distintos ríos), la realidad virtual y el simulacro (estilo The Matrix).

Duncan Jones dice que la película tiene como precursores a Phillip K. Dick y J.G. Ballard; es seguramente una de las más esperadas para los aficionados a la exploración de los límites de la conciencia a través del cine.

Entrevista con Duncan Jones sobre "Source Code"