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Serge Latouche: “La gente feliz no suele consumir”

Arte

Por: pijamasurf - 02/20/2011

El ideólogo del decrecimiento analiza cómo nuestra sociedad ha creado una religión en torno al crecimiento y al consumismo

En una reciente conferencia en Pamplona el ideólogo francés del decrecimiento, Serge Latouche, expuso lúcidamente sus ideas en torno a la ilusión del crecimientto infinito en un planeta finito y su propuesta de una transformación hacia una visión cualitativa y no cuantitativa de la producción.

Latouche dice que desde la revolución industrial se ha fomentado la idea de que "mañana es siempre mejor que hoy" y que "más es siempre mejor", en la carrera indetenible del progreso a dominar la naturaleza y apilar bienes materiales. Sin embargo, este crecimiento, en teoría infinito, se ha convertido en un concepto perverso que incluye crecimiento de las enfermedades, de la contaminación, de la intoxicación bajo la creencia de que todo crecimiento es bueno. Atinadamente Latouche ve en el crecimiento una especie de religión donde el consumo es el rito de esta creencia.

En nuestra sociedad "se cree que el producto intenro bruto" es esquivalente a la felicidad, lo cual hace necesariamente que el ciudadano consuma más para que sigan creciendo el producto interno bruto y porque cree que consumiendo encontrará esta mítica felicidad asociada con objetos de consumo y los estilos de vida que representan.

Desde su punto de vista "vivimos fagotizados por la economía de la acumulación que conlleva a la frustración y a querer lo que no tenemos y ni necesitamos", lo cual, afirma, conduce a estados de infelicidad. "Hemos detectado un aumento de suicidios en Francia en niños", agregó, para aludir más adelante a la concesión por parte de los bancos de créditos al consumo a personas sin sueldo y patrimonio como sucedió en Estados Unidos en el inicio de la crisis económica mundial. Para el profesor Latouche, "la gente feliz no suele consumir".

Por todo esto Latouche cree que eventualmente el sistema capitalista de desplomará de manera traumática.

[Diario de Navarra]

Gobierno danés está por acabar con zona autónoma hippie de Christiania

Por: pijamasurf - 02/20/2011

El famoso barrio de Christiana donde fluyeron las drogas y la autonomía está por ser evacuado por el gobierno danés después de una decisión judicial

Para muchos un oasis mágico dentro de las monstruosas urbes modernas, Christiana, dentro de Copenhague, después de 40 años de proponer el sueño hippie comunitario podría deshacerse. El gobierno danés ganó este viernes una batalla legal de seis años contra este barrio de ocupas autogobernados que dictamina que los cerca de 900 residentes no tienen derecho de habitar en esta ex base naval. Esta decisión significa que el gobierno puede proceder con sus planes de normalizar el barrio y demoler los hogares que han sido construidos sin permiso.

Los residentes señalan que resistirán a los intentos de ser evacuados de esta vecindad que se ha convertido en una gran atracción turística para personas interesadas en un estilo de vida contracultural en el que figuraban drogas suaves, como la marihuana y los hongos. Por muchos años el tolerante gobierno danés había dejado pasar de largo el uso y tráfico de drogas dentro de este barrio que fue ocupado por hippies en 1971.

Los residentes actuales de Christiana solamente pagan colectivamente 290 dólares por servicios como electricidad y agua.

"Es terriblemente tiste", dijo Iben Kramp, un frecuente visitante de esta zona. "Christiania es un oasis en este apresurado mundo moderno. Tenemos algo único aquí en Copenhague y no lo deberíamos de estar matando en el nombre de la normalidad".

Sin duda es una lástima que Christiana sea desarticulado por el gobierno danés, siendo  parcialmente uno de los pocos ejemplos de lo que Hakim Bey (Peter Lamborn Wilsion) llama zonas temporalmente autónomas, en las que personas pueden escabullirse de los procedimientos en un nuevo territorio-tiempo que es creado en la línea limítrofe de regiones establecidas, fuera de los sistemas demasiado estructurados y rígidos que inevitablemente ahogan la creatividad individual.

[NPR]