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Estudio: Los ricos no saben identificar las emociones de los demás

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2010

Las personas adineradas tienen problemas en identificar las emociones de las demás personas, mientras que las personas económicamente de clase baja logran extraer información emocional con mayor facilidad.

La gente adinerada tiene más oportunidades educativas, mayor seguridad financiera y en general mejores prospectos de vida según el paradigma actual, sin embargo, en algunas cosas las clases económicamente inferiores las superan, algunas de ellas probablemente más importantes que las cosas que se pueden comprar con el dinero. Tal es el caso de saber leer las emociones de los demás, la clave para tener empatía y formar relaciones de retroalimentación (también para poder embaucar a otra persona).

Investigadores de California y de Toronto hicieron un estudio inspirados en la importancia que tiene para una persona económicamente de clase baja poder depender de uno u otro individuo. Por ejemplo, si no se tiene dinero para pagar un servicio de guardería o contratar una nana,  se tiene que confíar en un vecino o familiares para que cuiden a los niños mientras trabajas, o si sólo tienes poco dinero para comprar algo que necesitas y lo compras a alguien más barato tienes que saber leer si esa persona te va a engañar o no, lo que se llama en inglés "street smarts".

En el experimento voluntarios que trabajaban en una universidad fueron expuestos a imágenes en las que se motsraban emociones en el rostro y debían de indicar qué emoción se estaba mostrando. Las personas con menor educación obtuvieron mejores resultados que las que tenían mayor grado de educacíon.

En otro estudio individuos que dijeron provenir de clase alta, según percepción de la clase socioeconómica de su famila, tuvieron mayores problemas en leer con precisión las emociones de un extraño en una entrevista de trabajo.

El estudio parece sugerir que la inteligencia es relaitiva; si bien las personas de clase alta generalmente obtienen mejores resultados en examenes de inteligencia, la medida de lo que es la "inteligencia" en ese caso está predeterminada dentro de un contexto. En otro contexto, como puede ser la capacidad de obtener información de otra persona, una persona de clase baja puede probar ser más inteligente. También sugiere el estudio que las personas desarrollan las capacidades intelectuales y perceptivas según sus necesidades, algo evidente según principios evolutivos.

Vía Sciende Daily

El secreto evolutivo del orgasmo femenino

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2010

¿Cúal es la función desde una perspectiva biológica de que una mujer tenga un orgasmo? Después de larga controversia, parece que existe cierto consenso en que las mujeres tienen orgasmos para manipular con qué hombres procrean.

El orgasmo masculino es conspicuo, casi inocultable, y condición sine que non de la reproducción humana, un ave poco misteriosa para la biología. Pero en una ciencia tradicionalmente dominada por los hombres, los secretos del orgasmo femenino se han ocultado históricamente, a veces relegados a un apéndice biológico, a veces objeto de una fascinación incomprendida. La pornografía ante este misterio movió en los setenta la ubicación del orgasmo de la zona genital al rostro -paralelamente algunos biólogos evolucionistas pensaban que la función del orgasmo femenino tenía que ver con detonar bioquímicos y emociones que reforzaban los lazos de pareja propiciando la confianza y la fidelidad en torno a un hombre.

Otros científicos como Stephen Jay Gould creen que el orgasmo femenino no tiene ninguna función evolutiva, es un accidente del clitoris -como pene no desarrollado-.

Pero recientemente psicólogos evolucionistas han propuesto la teoría más firme de la función orgásmica femenina: es una sofisticada adaptación que le permite a las mujeres manipular -aunque sin su propio conocimiento- cuál de sus amantes fertilizará su óvulo.

Desde los sesenta, la literatura médica, recoge el caso de un marinero el cual tuvo sexo con una mujer que al tener un orgasmo la contracción de los músculos vaginales succionó el condón a su canal cervical. Prematuramente los doctores concluyeron que esto se debía a que los orgasmos femeninos jalan el esperma hacia el óvulo.

Pero sólo fue hasta hace un par de años que los biólogos británicos, Robin Baker y Mark Bellis, probaron esta hipótesis. Después de registrar el tiempo de orgasmo en más de trescientas relaciones sexuales, y tomando la eyaculación masculina del flujo vaginal, descubrieron que cuando una mujer llega al orgasmo un minuto  antes o hasta 45 minutos después de que su pareja eyacule, retiene mayor cantidad de esperma que si no tiene un orgasmo. Cuando su orgasmo precede más de un minuto al de su pareja retiene poco esperma.

Por otra parte los psicólogos Randy Thornhill  y Steve Gangestad de la Universidad de Nuevo Mexico en Albuquerque, han probado la perferencia sexual de las mujeres identificando que las mujeres prefieren a los hombres cuyos rostros y cuerpos exhiben mayor simetría. Existe evidencia médica de que las personas simétricas tienen también sistemas inmunológicos más sanos que sus contrapartes asimétricos.

Thonhill y Gangestad hicieron pruebas en este sentido y encontraron que las mujeres reportan tener una mayor frecuencia de orgasmos con hombres "simétricos" independientemente de si tienen o no una relación de pareja.

El estudio también arrojó un descubrimiento interesante. Existe una correlación entre fingir un orgasmo y flirtear con otros hombres, al menos en este estudio, lo que  podría indicar que fingir orgasmos es la forma más fácil que tiene una mujer con varios amantes de evitar la sospecha de su pareja, dándole seguridad a través de su "orgasmo".

En conclusión se podría decir que las mujeres tienen orgasmos con mayor frecuencia con parejas simétricas, como una forma de incrementar su posibilidad de tener los hijos de estos hombres que tienen mejores genes. Reiteradamente quien se asoma a la biología nota que aunque desde la óptica del cerebro parece que somos nosotros los que llamamos las jugadas, son los genes los que en realidad manipulan el destino de este juego.

Vía Psychology Today