*

X

Hombre tiene un búfalo de mascota, lo lleva en su auto y bebe cerveza

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 12/18/2010

Que un búfalo llegue a un bar bebiendo cerveza parecería suceder sólo en la imaginación, sin embargo, Bailey Jr., y su dueño Jim, lo hicieron la semana pasada.

Que un búfalo llegue a un bar en un convertible podría parecer el contenido de una alucinación producida por psicotrópicos de mala calidad, pero en realidad podría pasar si vives en Edmonton. El sábado pasado Bailey Jr, un bisonte de 1600 libras, llegó al Spruce Groove Bar bebiendo una cubeta de cerveza con su dueño Jim y su perro.

La aprarición barista de Bailey Jr, fue grabada por el programa de Animal Planet, que doumenta el perfil psicológico de las personas que tienen una inusual relación con animales peligrosos.

Quizás lo más llamativo es que el auto  clásico de Jim logra aguantar a Bailey Jr sin muchos sobresaltos, y como este magnánimo animal suavamente liba la cebada. En el final del siguiente video podemos apreciar el conmovedor amor entre hombre, búfalo y perro en el pasto del rancho.

 

 


 

El famoso reno alado de la nariz roja parece vivir dentro de nuestras neuronas como un sello fractal de una divinidad feral

En un regalo fractal científico de Navidad, investigadores de la Universidad de Newcastle estudiando el funcionamiento de las neuronas del hipocampo se sorprendieron cuando encontraron al reno más famoso del mundo, famoso por su nariz roja, y su vuelo sideral, en el cerebro humano. Como si fuera el sello de un dios astado, o simplemente la lúdica excursión de los neurocientíficos de Newcastle que habían visto demasiadas apariciones de Jesús en la comida en la cultura popular, el reno de la nariz roja brota ominsamente en la resonancia magnética.

Aunque no tiene gran valor científico, la pareidolia de Rodolfo ha sido celebrada por los investigadores de Newcastle que al parecer realizaban una investigación poco interesante y no habrían sido destacados por los medios si no fuera por este espectral regalo de Navidad del reno neuronal.

Vía Telegraph