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Eclipse lunar en solsticio de invierno 2010: la noche más obscura en 456 años

Por: pijamasurf - 12/19/2010

Las tinieblas estarán de fiesta durante el 21 de diciembre de 2010, noche de solsticio invernal, ya que un eclipse total de luna gestará la noche más obscura de los últimos 456 años

La noche del martes 21 de diciembre de 2010, durante la madrugada, presenciaremos un eclipse total de luna muy especial. El hecho de que este fenómeno astrológico se sincronice con el solsticio de invierno, es decir el día con menos luz solar del año, resulta en un evento ciertamente histórico: viviremos la noche más obscura desde hace 456 años. Y sobra decir que esta excentricidad celeste será particularmente conmemorada por múltiples grupos espirituales y a través de rituales colectivos alrededor del mundo.

El solsticio invernal ha representado una fecha especial desde hace miles de años. Arqueólogos han encontrado pruebas de celebraciones en torno a este día que marca el comienzo del invierno desde la época del neolítico, la cual comenzó hace aproximadamente doce mil años. De hecho existen dos monumentos de esta épocas cuya una de sus principales funciones era la conmemoración de este singular momento astrológico: Stonehenge, en Inglaterra, sitio que mantiene una alineación con el atardecer del solsticio invernal, y Newgrange en Irlanda, el cual esta sintonizado con el amanecer de esta misma fecha.

En las tradiciones místicas de grupos como los celtas, los nórdicos, los habitantes de Siberia, e incluso los griegos, el solsticio de invierno representaba una  especie de proyección holográfica que emanaba del espejo cósmico en alusión a la naturaleza cíclica del universo: la muerte de un ciclo y el renacimiento de uno nuevo, pautas sucesivas entrañablemente armónicas que juegan un papel fundamental en la perfecta esencia del diseño universal. El invierno llega con la noche más obscura del año, y en este sentido es un homenaje a la arquetípica dimensión de las sombras, pero a la vez, y tal vez evidenciando la mágica y paradójica naturaleza, a partir de este momento cada día ira aumentando su luminosidad hasta alcanzar su máximo esplendor durante el solsticio de verano: tanto la obscuridad como la luz tienen buenas razones para celebrar, o mejor dicho son una misma entidad, dualidad unida, lo que es arriba también es abajo.

Pero este año la fecha solsticial tiene un componente que le permite potencializarse. Después de 456 años de no gozar este fenómeno sincrónico finalmente ha llegado la fusión entre un eclipse lunar y el solsticio de invierno. Esto resulta en que viviremos, de acuerdo con cálculos de la NASA, la noche más obscura desde 1554. Como si el mítico espejo de obsidiana del alquimista real John Dee se posará sobre el disco de luz nocturna, filtrándolo, y permitiendo un estado de máxima concentración de obscuridad. ¿Quizá se trate de un parteaguas en la historia no lineal del desarrollo de nuestra conciencia, probablemente sea una frase memorable dentro del discurso cósmico dentro del que todo esta mágicamente inmerso, o tal vez sea una simple fecha de sincronía poética en torno a las tinieblas? Pero lo más estimulante de todo este escenario es que a fin de cuentas cada quien elegirá su camino a partir del próximo solsticio invernal: la perfección es ineludible.

El eclipse lunar empezará la madrugada del martes 21 de diciembre a la 1:32 a.m., hora del este de Estados Unidos (12:32 del centro de México) y tendrá una duración de 3 horas y media. El disco de la Luna será cubierto en su totalidad a las 2:41 y permanecerá así por más de una hora. Los mejores sitios para ver el eclipse son Centroamérica y Norteamérica, en el caso de no poder presenciarlo, la NASA transmitirá en vivo el eclipse en esta página. En el siguiente mapa se muestran los lugares en los que será visible.

La Tierra como una obra de arte: ¿Diseño divino o naturaleza auto cosmética?

Por: pijamasurf - 12/19/2010

Imágenes satelitales muestran que nuestro planeta es una especie de canvas sobre el que algna conciencia superior plasmó fascinantes diseños; o tal vez la Tierra es simple y perfectamente auto cosmética

Pueblos, campos, y pastizales alrededor del Río Mississipi.

¿Canvas de los dioses o una entidad meta consciente que simplemente se autodiseñó a partir de una cosmética más allá de nuestro modelo de perfección? La Tierra como una gema multicormática y polimórfica que seguramente representa un espectáculo particularmente inspirador aún dentro de un universo infinito. Nuestro planeta posee un discurso estético que se divierte, magistralmente, con alguno los lenguajes más sofisticados a los que se tiene acceso: la geometría, la cromática, el ritmo, y la dualidad. Ecos prismáticos que manifiestan la divinidad en cada detalle y que inevitablemente nos llevan a tributar el entendimiento de las nociones fractal y holográfica. Y lo que desde arriba, por medio de una fotografía satelital, se percibe como la manifestación de la más pura belleza, abajo, desde donde estamos, esa misma belleza se respira cotidianamente a pesar de nuestro sistemátco olvido: As above, So below...

Intrigante diseño de fiordos en la costa sureste de Groenlandia.

 

Patrones de arena en Erg Chech espejeando los rayos solares del noroeste de Argelia.

 

El gran fiordo Eyjafjorour ubicado en la costa norte de Islandia.

 

Corrientes gélidas sobre el mar ártico de Canadá.

Extremo de las montañas rocallosas que corresponde a territorio canadiense.

 

La eterna mutación de los bancos de arena que viajan en el desierto de Erg Iguidi desde Argelia hasta Mauritania.