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Una exposición y un nuevo libro documentan la historia de las drogas, su relación con el arte y la política, y sumergen al expectador en sus ambientes psicoactivos.

Todas las sociedades se drogan y se relacionan con otras sociedades a través de las drogas que usan. Esta es la premisa para descubir la fascinante historia de las drogas y su papel principal en la formación de la sociedad en la que vivimos. "High Society", es tanto un proyecto artístico, una exposición en la galería Wellcome Collection de Londres, como una investigación histórica, parte de la exposición en la galería y el libro de Mike Jay del mismo nombre.

La exposición consta de todo tipo de memorabilia y parafernalia asociada con las drogas, como son frascos de heroína usados para curar la tos a finales del siglo diecinueve, como retratos de adictos y los anuncios que promocionaban los primeros productos de cocaína o laudano. Por otra parte narra la relación entre las drogas y el arte, a través de figuras centrales como Baudelaire y otros parnasianos o el Dr. Jekyll de Robert Louis Stevenson. Y en la parte más estimulante recrea los espacios psicoactivos de estas sustancias, sumergiendo al usuario-espectador en los ambientes que propician las drogas, como es el caso de la video instalación Afyon, de Mustafa Hulusi's, en la cual se puede entrar en contacto con la belleza hipnótica de las amapolas.

Mike Jay es también el co-curador de esta expo y relata en los muros de la galería parte de la historia de las drogas. Jay muestra como cada sociedad ha tomado las drogas de la otra formando relaciones de poder y esclavitud a través de las sustancias. El imperio británico, por ejemplo, obtuvo inmensos campos de opio al conquistar India, por lo cual abrió un mercado en China, en uno de los primeros -oscuros- destellos de la cultura consumista capitalista,de esta forma los británicos hicieron adictos a los chinos, pero en el proceso se volvieron adictos al té. El tabaco, el cannabis, la coca y el cacao y hasta el ázucar son parte de este comercio entre sociedades, que no sólo intercambian productos, intercambian y transforman sus visiones del mundo a través de estas sustancias psicoactivas que alteran la realidad en la vivimos.

Satanizadas por algunos, divinizadas por otros, nuestra relación con las drogas es primigenia, tan fundamental como nuestra relación con la tecnología. Culturalmente las drogas son tecnología psíquica que originalmente abre las puertas para comunicarse con los espíritus de la naturaleza. Ya sea como medicina, como veneno, como llaves de la mente o como armas esclavizantes de la sociedad, las drogas llegaron para quedarse y en este sentido en la medida que somos más conscientes de su linaje y de sus efectos, la evolución humana podrá canalizarse de forma más inteligente. Después de todo, saber usar las drogas es un arte.

Estudio comprueba que los perros son más inteligentes que los gatos

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/22/2010

Estudio de la Universidad de Oxford afirma que los perros son más inteligentes que los gatos porque han tenido una evolución acelerada de sus estructuras cerebrales

Aparentemente el mejor amigo del hombre ha superado ya en inteligencia a su tradicional rival, el gato doméstico, gracias a una evolución acelerada en el desarrollo de su cerebro. Pero lo más interesante es que esta ventaja se ha debido en buena medida a que los perros son más sociables y más cariñosos que su contraparte felina. De esta manera, el estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oxford desmitifica la versión popular de que los gatos superan en inteligencia a los perros.

Por primera vez en la historia científicos se abocaron a trazar la historia evolutiva de distintos mamíferos a lo largo de 60 millones de años e hicieron énfasis en los cambios que se reflejan en la complejidad estructural y el tamaño de sus cerebros. Entre los múltiples descubrimientos obtenidos, consiguieron identificar una relación directa entre el tamaño del cerebro de un animal, en relación al resto de su cuerpo, con su nivel de socialización. Entre los animales que demuestran un mayor crecimiento del cerebro se encuentras los simios, los caballos, los delfines, los camellos y los perros. También confirmaron que los mamíferos con cerebros más grandes tienden a vivir en grupos socialmente estables, mientras que los cerebros de animales solitarios como el gato o el rinoceronte muestran un crecimiento mucho menor del cerebro a lo largo de los siglos.

Una de las conclusiones obtenidas a través de la observación de estos patrones es que los animales más sociales tienen mayores exigencias "intelectuales" ya que la interacción armónica implica una perspectiva de la realidad más sofisticada. "Los perros siempre han sido considerados como los animales más sociales mientras que los gatos prefieren hacer su vida por separado. Pero al parecer la interacción social es buena para su cerebro y hasta cierto punto la premisa se extiende a otras especies, como nosotros los humanos", afirma la Dra. Susanne Shultz, quien encabezó el estudio.

via Telegraph