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La intención disciplinada en busca de percibir la realidad como un camino místico te garantiza la evolución de la conciencia hacia planos inimaginables de plenitud geométrica e inspiración etérea

La metafísica, entendida desde una perspectiva del camino místico que puede liberarnos de la cultura y los ejes del mundo material, es una de las grandes ramas de la sabiduría ancestral. Las grandes doctrinas de la metafísica fueron establecidas hace siglos, tal vez milenios, y como fiel producto de la conciencia del universo, no requieren de reformas ni actualizaciones, simplemente son más allá del tiempo lineal y el espacio limitado.

Una persona corazonadamente dispuesta a consolidar la fundación de sus principios metafísicos debe saber que existen siete requisitos en el camino de la perfección espiritual para fundirse con el brillo del holograma. Estos siete pasos nos fueron compartidos por los sabios de la India y se replican, de alguna u otra manera, en básicamente todas las enseñanzas sagradas que se han gestado a lo largo de la historia humana: los Paramitas. Estos consejos para regir la conducta personal son indispensables para todo aquel interesado en desarrollar la faceta mística de su propio camino.

1 - Dana (Caridad)

La caridad es un concepto que rige la filosofía de dar, compartir, y servir (evidentemente en este contexto tiene poco que ver con el trabajo de fundaciones estilo la Bill y Melissa Gates Foundation). Dana se refiere al honesto deseo de asistir a las necesidades de la raza humana. Algo importante es enfatizar en que esta cualidad no alude únicamente al acto de la caridad física o material: no sólo debemos dar de lo que tenemos, sino compartir lo que somos.

2 - Shila (Obediencia armónica)

La armonía se refiere a la paz interior emergiendo de la realización práctica, de la obediencia a las leyes de la vida, y a la protección de los preceptos filosóficos. Sin armonía una persona no puede sensibilizarse a la cristalización metafísica. Sin obediencia no puede organizarse la vida de acuerdo a un patrón místico que servirá para andar el camino del espíritu. "Aquél que vive la vida conocerá la doctrina".

3 - Kshanti (Preseverancia y paciencia)

La perseverancia es la continuidad dele esfuerzo, mantener vivo el pulso sagrado de la intención alimentándolo a través de la disciplina y la claridad. La metafísica es un arte científico dificil de manejar, años, tal vez vidas, serán necesarias para consumar esta misión. La paciencia es la disposición a esperar, a guardar indiferentemente el tiempo mientras uno trabaja en el desarrollo del espíritu.

4 - Virag (Desapego)

Una forma elevada de indiferencia a partir de la habilidad de soltarte del reino de los sentidos, así como de las falta de moderación, la aspiración, y la ambición. Es el deseo de obedecer las leyes universales sin esperar recompensa, vivir de acuerdo a la nobleza del espíritu pues ese es el verdadero camino.

5 - Virya (Intención con claridad)

El Virya se interpreta ya sea como el esfuerzo correctamente dirigido o como el valor e impulso sabiamente adminsitrados. Todo el esfuerzo debe dirigirse hacia la superación de cualquier obstáculo que surga entre el momento presente y la consumación iluminada. Este valor te permitirá a renunciar a las frecuencias bajas para surfear las olas de plata y mercurio, a enfrentar el peligro, las críticas, y la duda.

6 - Dhyana (Contemplación)

La meditación como la visualización interna de la meta de nuestros esfuerzos. A través de su práctica el individuo se funde con los universales y las verdades cósmicas te comparten su instrucción.

7 - Prajna (Sabiduría)

Esta es la faceta que consuma el proceso del camino espiritual. Del horizonte personal finalmente emerge el sol translúcido. La individualidad y la personalidad se eliminan para dejar sólo paso al río infinito de la universalidad.

Lectura recomendada: Words To The Wise (Manly P. Hall - 1963)

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

Estudio comprueba que las personas más inteligentes se sientren atraídos por el lenguaje de la noche, recinto que favorece su creatividad y desarrollo, y por eso prefieren dormirse más tarde

La naturaleza nocturna es como una sensual musa que espera inmutable en la antesala de la creatividad y la inspiración. El dormir es un factor fundamental en la biología de los animales, y existe nueva evidencia que los patrones de sueño y la hora en la que una persona decide ir a dormir están ligados a su capacidad cognitiva, a su inteligencia. Al parecer la gente con mayor IQ tiende a ser más activa durante la noche, mientras que aquellos no tan agraciados en en este rubro prefieren acostarse antes.

Aunque este tipo de estudios resultan siempre un tanto cuestionables, e incluso el propio concepto del IQ parece un criterio bastante limitado para pretender medir algo tan abstracto y relativo como la inteligencia humana, lo cierto es que la noche emana singulares frecuencias que magnetizan ciertos tipos de personalidades, entre ellas personas que tienden más a la reflexión y el desarrollo de la creatividad, actividades que en muchas ocasiones se sienten más cómodas cobijadas por la tranquilidad etérea del espíritu nocturno.

Robert Bolizs  de la Universidad de Semmelweist ha mostrado encefalogramas de gente mientras duerme comprobando que ciertos elementos del dormir están directamente relacionados con el desempeño cognitivo de la persona cuando está despierta. Mientras tanto, estudios de H. Aliasson muestran como los intervalos del dormir son cercanamente correlacionados al desempeño académico de estudiantes. Por otro lado, exhaustivos estudios encabezados por el investigador Satoshi Kanazawa y su equipo del London School of Economics and Political Science han revelado diferencias significativas entre las preferencias de horarios para dormir en referencia a sus puntajes de IQ. La gente con mayores puntuaciones es más apta para producir de noche, mientras que aquellos con menor IQ limitan sus actividades principalmente al día.

De acuerdo con Kanazawa, nuestros ancestros eran típicamente diurnos, y paulatinamente la tendencia se ha vertido hacia ir elevando su actividad nocturna. En este sentido el rumbo de la noche esta de algún modo relacionado con la evolución de la mente humana, y al parecer es claro que aquellos individuos con mayores aptitudes cognitivas acostumbran sentirse atraídos por el desarrollo personal durante las horas sin sol y sus mentes demuestran un “nivel más alto de complejidad cognitiva”.

Por otro lado un estudio de 2008 dirigido por la psicóloga Marina Giamnietro indica que la gente más nocturna tiene menor estabilidad emocional y tienden más a la depresión y a engancharse con adicciones. Lo anterior tal vez nos confirma que a aquellas mentes más creativas y menos tradicionales, a la vez son más vulnerables a ciertos desórdenes psicológicos.

Entre algunos de los grandes nocturnos podemos incluir algunas lúcidas personalidades como William Blake, Edgar A Poe, W.B. Yeats, Brion Gysin, además del squad de brillantes ocultistas entre ellos Blavatsky, Manly P. Hall, y Aleister Crowley, todos ellos poseedores de una psique ávida y merecedores de la condición de “hijos favoritos de la noche”.

¿Y tú por qué estas despierto a esta hora??

Twitter del autor: @paradoxeparadis