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'Arrestan' a Lorenzo, un loro que ayudaba a narcos

Por: pijamasurf - 09/20/2010

Autoridades colombianas detuvieron a Lorenzo, un loro que alertaba a los criminales de la presencia de la policía.

Un loro ha sido arrestado temporalmente por la policía colombiana luego de una redada en contra de una organización de narcotraficantes. Según las autoridades, este loro (o perico) trabajaba alertando a los miembros del cartel de drogas.

El policía Hollman Oliveira, bastante entretenido por esta narcoave que ayudaba a los traficantes y ladrones a escapar de las redes de la policía, dijo que se trata de una de las más de 1700 aves parlantes que han sido confiscadas por la policía de narcotraficantes que al parecer las entrenan para que les avisen cuando su negocio está en peligro, aunque no queda muy claro que tan efectivo puede ser este método. Hace poco salió una noticia sobre unos narcotraficantes canadienses que tenían osos cuidando su cosecha de marihuana. ¿Osos o loros, qué animales son más efectivos para proteger al narco?

La policía y la prensa pasaron un día de campo divertidos por las frases programadas de Lorenzo, especialmente su sello: "Corre, Corre, que te va coger el gato".

En el operativo de seguridad en el centro de Barranquilla se detuvieron a nueve personas y se incautaron más de 250 armas blancas y drogas alucinógenas.

Devadasi: Las prostitutas de la Diosa

Por: pijamasurf - 09/20/2010

Documental de Vice TV investiga la vida actual de las devadasi, una especie de casta de prostitutas sagradas que han sido degradadas a la miseria.

 


Antiguamente las mujeres devadasi de la India eran bailarinas de clase alta que se casaban simbólicamente con una deidad y realizaban ritos sagrados en el templo. Con la conquista de la India del imperio británico, las devadasi dejaron de ser protegidas por los mecenas y sacerdotes de los templos orillándose a la prostitución consagrada. En 1988 el sistema de devadasi fue prohibido; antes de esto ser una "prostituta sagrada" bajo la tutela de la diosa Yellamma era una decisión que las mujeres hacían voluntariamente y eran protegidas, pero en los últimos años las devadasi, en su adolescencia, son forzadas por sus padres a la prostitución y viven en la pobreza amenazadas por el SIDA, a diferencia del relativo glamour de épocas pasadas. Actualmente, alrededor de la mitad de esta especie de casta se dedica a la prostitución. Las familias utilizan como justificación la religión para prostituir a sus hijas y en muchos casos, al parecer, se ha perdido el contexto sagrado de su trabajo como represententes de la diosa Yellamma.