*

X

Astronauta twittea fotos de auroras boreales desde estacion espacial

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/26/2010

El deleite trancesleste de ver auroras en el espacio: las olas verdes de plasma solar sobre la playa azul de Gaia.

Estas imágenes de auroras boreales fueron tomadas por el astronauta de la NASA Doug Wheelock desde la Estación Espacial Internacional, donde evidentemente tienen una muy buena vista (una hotel de miles de estrellas). En la tenue línea entre la Tierra y el espacio, envueltos en el protectivo campo magnético de nuestro planeta, los astronautas observan las tormentas solares entrando en contacto con la atmósfera de la Tierra y produciendo las auroras cuando las partículas solares chocan con los átomos de oxígeno y nitrógeno.

En las imágenes, la Tierra se convierte en una especie de playa azul terciopelo con una ola cósmica verde en el horizonte, el viento solar rompiendo, para el fotosurf. El deleite tranceleste del Sol penetrando la vestidura magnética de la Tierra y la pirotecnia que produce. Como diría la famosa canción, dedicada a Gaia: "She comes with rainbows in the air".

Mantarras de ocho metros levantan el vuelo sobre los mares de Costa Rica y nos regalan un sublime espectáculo de pirotecnia orgánica

El repertorio onírico de la magia natural parece infinito por más que sus manifestaciones sean estudiadas, documentadas, o se les intente explicar. Esta reflexión se confirma una vez más al presenciar los saltos (casi un vuelo) de monumentales mantarrayas que superan un peso de dos toneladas y un tamaño de ocho metros, y aún así pueden propulsarse tres metros por encima de la superficie marina.

Los fotógrafos Roland y Julie Seitre lograron capturar un espectáculo de ensueño en las aguas de Costa Rica, luego de ir en busca de las mantarrayas gigantes a seis millas de la costa. “Los machos saltaban desde el agua, elevándose a tres metros de altura. Una vez en el aire aleteaban durante unos segundos para extender el tiempo de su elevación antes de caer nuevamente al agua provocando un fuerte sonido” afirma Roland.

Esta especie de mantarrayas habita en aguas tropicales, donde se alimentan de plankton el cual se filtra en su cuerpo a través de escamas que se abren mientras nadan. Fácilmente alcanzan a nado velocidades de hasta 11 km/h y son bastante amigables en su convivencia con el ser humano.

Nota cortesía de Ecoosfera / Ver más fotos