
El surfer del norte de California, Noel Robinson, murió en Puerto Escondido, México. Robinson, también fotógrafo, murió surfeando una ola grande, su especialidad. La comunidad lo recuerda por ser un gran tipo, con un toque zen, tomando siempre tubos en el mar y el sol.
Después de tomar la ola que se muestra en la foto, Robinson desapareció. Los salvavidas estuvieron buscando su cuerpo hasta que veinte minutos después surgió en la playa.
Queda decir que morir así es una buena forma de morir, el mar de esta realidad se vuelve interdimensional y Noel surfea las olas electromagnéticas hacia el más allá. Tal vez uno de esos tubos de las olas gigantes que tanto le gustaban se convirtió en un túnel al paraíso.
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