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El punto G parece no existir, es subjetivo: investigadores ingleses

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/07/2010

Estudio publicado por el Journal of Sexual Medicine no encontró prueba alguna de la existencia del mítico y codiciado punto G o “G Spot”; 1800 mujeres inglesas participaron
gspot Un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine en el que participaron 1800 mujeres inglesas no encontró prueba alguna de la existencia del punto G o “G Spot” Los investigadores del King's College de Londres creen que el punto G puede ser un producto de la imaginación de las mujeres, alentadas por las revistas y los terapeutas sexuales. La sexóloga Beverly Whipple, que popularizo la idea del G, dijo que el estudio es "defectuoso". Whipple argumentó que los investigadores habían descontado las experiencias de las mujeres lesbianas o bisexuales, y que no tomo en cuenta los efectos de tener diferentes compañeros sexuales. Las mujeres en el estudio, que eran todas pares de gemelos idénticos y no idénticos, se les preguntó si tenían un punto-G. Los gemelos idénticos no eran más propensos a compartir un punto G de los gemelos no idénticos, que comparten sólo un medio de sus genes. Los autores del estudio argumentaron que si el G existiera sería de esperarse que los dos gemelos idénticos, que tienen los mismos genes, afirmaran tener uno, pero esto no ocurrió. Co-autor del estudio, el profesor Tim Spector, dijo: "Las mujeres pueden argumentar que tener un punto G se debe a la dieta o el ejercicio, pero de hecho es prácticamente imposible encontrar rasgos reales. Todo indica que el punto G es subjetivo. A la colega de Spector, Andrea Burri, le preocupa que las mujeres que temían carecer de un punto G pueden sentirse amenazadas. Afirmó "Es bastante irresponsable afirmar la existencia de una entidad que nunca ha sido probada y presionar a las mujeres y a los hombres" La doctora Petra Boynton, una psicóloga sexual del University College London, dijo: "Está bien ir a buscar el punto G, pero no te preocupes si no lo encuentra”. Vía BBC News

La música clásica en el siglo XXI: sólo un arma para ahuyentar adolescentes

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/07/2010

Gobiernos y corporaciones encuentran solamente un uso para la música clásica: es efectiva para dispersar jóvenes de apariencia problemática y hacerlos retirarse de sus instalaciones

Compañías como McDonalds o 7-Eleven encuentran valiosa a la música clásica: insuperable como arma para dispersar o ahuyentar jóvenes que vagan de manera amenazante por sus instalaciones. A esto ha sido reducida la música clásica desde un punto de vista corporativo utilitario, como una herramienta para evitar pandilleros, como si todos fueran Bart Simpson y los oídos de los jóvenes sólo pudieran tolerar los sonidos de aspertame musical –con endulcorantes artificiales- de los Black Eyed Peas o de Lady Gaga.

El LA Times tiene un interesante artículo en el que menciona cómo, pese a que recientemente las orquestas y demás ensambles de música clásica han sufrido una reducción en los presupuestos culturales destinados a financiarlos, los gobiernos y los corporaciones siguen usando la música clásica de manera efectiva para disperar grupos de adolescentes que consideran problemáticos. Los jóvenes de mal aspecto entran a McDonalds y de repente son atacados con Handel o Tchaikovsky, sonidos intolerables que de forma inconsciente los hacen dispersarse de estas áreas (podemos imaginar una novela futurista estilo Phillip K. Dick, donde las personas recuerden la música clásica diciendo "Ah, esos sonidos que utilizaban antes para evitar que los jóvenes se reunieran en público").

En el más reciente ejemplo, el departamento de tránsito regional de Portland ha empezado a poner música de opera en las estaciones de tren para reducir el vandalismo y otros crímenes que resultan del exceso de tiempo libre de los adolescentes.

Una de las teorías por las cuales parece que este método es efectivo tiene que ver con las personas dejan de producir dopamina cuando son expuestas a cosas que no disfrutan o que les son poco familiares.

Por otra parte es interesante notar que los sonidos generalmente más armónicos y construidos con una mayor riqueza musical y una profundidad emocional se han vuelto molestos para los oídos modernos, inundados por la música fastfood, plastificada, que entrega su dosis sin necesidad de ningún refinamiento. La musica clásica sirve actualmente para hacer dormir a las personas o para hacer que los chicos huyan. ¿Qué dice esto del espíritu del hombe contemporáneo? ¿Es simplemente el resultado natural de la modernización y de que cada sociedad se siente atraído por lo nuevo y contextual? ¿O es una señal de la decadencia cultural de nuestra generación?