*

X

adult-film-industry-hd-dvd

Son muchas las empresas que están sufriendo una grave alteración, o de plano la muerte, desde que Internet se transformó en una herramienta de la vida diaria para la mayoría de los consumidores.

Mientras las agencias de viaje sobreviven de viejitos, así como de gente que le teme a las computadoras y a la red; los diarios y revistas han visto como sus lectores y anunciantes se desparraman por el universo virtual.

Y mientras algunas empresas son odiadas, como las disqueras, otras nos provocan ciertos sentimientos de añoranza. Sin embargo hay una empresa que está en plena decadencia y en cierta manera no ha caído dentro de los sesudos análisis de los especialistas, ni en la de la gente común, debido a su propia naturaleza de proscrita y vergonzosa.

Me estoy refiriendo a la industria de la pornografía.

Nadie duda de que la industria del sexo está en una franca decadencia y ya dejó atrás esa época dorada en que cientos de películas eran producidas al año para un público (aunque algo hipócrita) altamente consumidor de una forma de entretenimiento que ha sido muy atacado por los grupos moralistas, pero que sigue siendo muy recurrido.

La respuesta, como le ha ocurrido a muchas otras, está en Internet y las causas son varias. El bloguero Richard Abowitz de The Daily Beast se acercó a algunos de los protagonistas de la industria porno para saber, de viva voz, cuales son las razones por las que este sector está a la baja:

1.- Piratería.

El eterno problema para la industria del sexo y muchas otras. Los piratas, los sitios de torrents además de los sitios de video especializados en videos pornográficos, se dedican a distribuir el material de manera gratuita en la red.

2.- Video on Demand no es una solución

Debido a las características de la pornografía el consumidor no tiene necesidad de ver más que pedazos cortos de la cinta por lo que no le interesa por pagar un "evento" completo si sólo va a "utilizar" algunas escenas.

3.- Todo mundo quiere hacer pornografía

La cuestión es que las costumbres han cambiado (¿esto es bueno o malo?) y ahora hay más gente dispuesta a probar fortuna dentro del negocio; de la misma manera, hacer y manejar un sitio pornográfico en Internet es sumamente fácil.

4.- Los juegos en línea

Este tipo de entretenimiento ha mostrado ser un gran competidor y las razones por las que le gana a la industria del entretenimiento para adultos es la misma que para el punto número dos: la pornografía solo necesita de un corto tiempo para "cumplir con sus objetivos" (por lo menos para los normales), en cambio, la gente puede jugar World of Warcraft durante días.

5.- Usurpación de funciones

Una de las cosas que se ha descubierto es que a los clientes les gusta conocer "de manera personal" a las actrices y actores porno; mucha gente dedicada a la prostitución de alto perfil hace lo imposible por aparecer en una película pornográfica para así "subir" de nivel.

Se está dando el caso de que un prostíbulo, el famosísimo Mustang Ranch en Nevada, está produciendo su propia película porno para así atraer más clientela.

Top 5 Reasons Porn-for-Profit Is Dying en The Daily Beast. (liga http://www.thedailybeast.com/blogs-and-stories/2010-01-10/top-5-reasons-porn-for-profit-is-dying/full/)

Armando Reygadas Anfossi/Colaborador PS

Blog del Autor: http://resenando.com/

En una manifestación de fashion viralizado entre celebrities, aparece una tendencia de cheesy glam: orejitas de conejo para complementar el outfit de las niñas lindas

bunny-ears-001

Al principio pensamos que era un “fashion statement” de Louis Vuitton, luego sospechamos que era toda una estrategia publicitaria, a manera de broma, de las celebridades para ver si se convertía en tendencia. Pero es un hecho, ahora podremos observar a chicas convertidas en conejitas con el último accesorio que ha causado intrigas desde que apareció en el desfile otoño-invierno de LV: Las “Bunny Ears”.

Madonna

Así es, aunque la idea de usar un par de orejas de conejo puede gritar “fiesta de granja”, se está convirtiendo en una tendencia poco común avistada en las calles de NY y Londres; y es que íconos como Madonna, Lilly Allen y Lady GaGa han hecho apariciones publicas portando este particular accesorio en sus cabezas.

Puede parecer una moda loca pasajera, pero ya nos está convenciendo. De hecho, un par de orejitas de conejo son de los únicos accesorios que pueden dibujar sonrisas de cualquier persona que los vea, dejando de lado la sutil coquetería que connota. Tanto la versión de Maison Michel (que usan las gemelas Olsen) y la más pequeña pero comercial de Vuitton cuestan alrededor de $300 dólares, para la gente que no crea que va a durar mucho la tendencia pero aún quiere unas, en Top Shop las pueden encontrar por tan solo $36 dólares. Es sólo cuestión de tiempo para que veamos a gente cercana intentando llamar la atención con sus orejitas.

LGG

Olsen

Autor: Benjamin Malik Reyes / Colaborador PS

http://twitter.com/Benmalik

Otras notas del autor:

Socialitismo Dark: La muerte de Casey Johnson

2C-B: droga de diseño conquista al mainstream