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Murcof: el refinado estructuralista de la melodía electrónica (Entrevista)

Arte

Por: Samuel Mesinas - 11/10/2009

Originario de Tijuana, Murcof (Fernando Corona) se ha convertido en uno de los más finos exponentes musicales del mundo gracias a su electrorquestal limpieza y su abstracta melodicidad

murcof
En filo del siglo XX, Tijuana -acostumbrada a los reflectores- atraía de nuevo a la prensa. La noticia era un sexteto de jóvenes proponiendo una de esas fusiones que sólo en la frontera se pueden dar: un sonido electro-folck bautizado como Nortec. Uno de ellos se hacía llamar Terrestre, Fernando Corona (Tijuana 1970).

”Estaba viviendo en Ensenada cuando llegó una invitación de Pepe Mogt explicando el concepto estético de Nortec. Me pareció fascinante la idea y me puse en contacto. Llevaba varios años haciendo música, desde electrónica, rock hasta ambient Y tratando de rescatar elementos de la música popular mexicana para tratarla con medios digitales”.

¿Pero cómo este músico interesado en los sonidos de la tambora y las tubas aparecería más tarde al lado del trompetista Erik Truffaz, el pianista Francesco Tristano, el ensamble belga Musiques Nouvelles, o el proyecto parisino Private Domain, entre otros?

De padre músico e influenciado por Bach, Corona recuerda que su gusto por la música clásica viene de su infancia, más tarde conocería a compositores como Ligeti, Xenakis, Schoenberg, Part, Kancheli, Gubaidulina, “todo ese mundo me voló la cabeza, ese total desprendimiento de las estructuras convencionales; el sentido de aventura y exploración, me marco”.

En 2001, Terrestre muta hacía Murcof; una personalidad capaz de producir tonalidades minimalistas, atmosféricas, llenas de microsonidos y ensamblados bajo una instrumentación orquestal clásica.

Murcof-2-C-Fernando-Aceves-¿Por qué eliges la música clásica para la experimentación electrónica?
Encuentro que la música clásica permite explorar territorios emocionales e imaginativos de una manera muy particular donde otras no logran por completo penetrar. Me atraen los instrumentos acústicos por su riqueza sonora y su complejidad armónica, es materia prima de donde derivan un sin fin de texturas y sonidos nuevos por medio de procesos digitales.

Para cuando se muda a Barcelona, Murcof ya es conocido en los círculos de la música experimental europea; se ha presentado en el afamado festival Sonar, y en el 2007 es invitado al festival Les Grandes Eaux Nocturnes, de París, Francia.

“Me invitaron a musicalizar en los jardines del castillo de Versalles para las festividades anuales, con un sistema de 6 bocinas y una instalación de arte de material reflectivo y proyecciones de video en las fuentes de agua enfrente del jardín”.

-Minimalista y abstracta, tu música parece más apropiada para cine…
“He realizado varios soundtracks. Me gusta mucho trabajar para cine, pero no es fácil, depende mucho de la película que tanto espacio me den para explorar, porque como la vida misma cada situación (o escena) tiene muchas lecturas e interpretaciones y la música tiene el poder de cambiarlo todo”.

De sus compositores preferidos señala al Valentin Silvestrov, “me encanta como oscila entre la completa abstracción y la tonalidad, y lo hace con una naturalidad y coherencia exquisitas, el resultado es una música hermosa, natural, orgánica, sincera, expansiva, meditativa”.

Ahora, dueño de un sonido único, Murcof recuerda a Terrestre sin bipolaridad alguna: “Para mi fue una escuela y mi introducción al mundo de las disqueras grandes. Pero son la misma persona, solo que la materia prima cambia, en ves de tamborazos y acordiones utilizo pianos y violines”.

Murcof.com

Autor: Samuel Mesinas* / Colaborador PS

trancesam@hotmail.com

* Civitas psiconaútico, free lance irreverente de origen montañesco. Reportero Cultural en algunos medios, El Universal, Diario Monitor, Milenio; revistas nacionales e internacionales, Proceso, Alma Magazine (EU). Actualmente dirige Peatonal, Arte y Política en el Espacio Público, y con esta entrevista a Murcof se estrena como colaborador de Pijama Surf.

Track: Memoria / Album: Martes

Jean Paul Sartre en mezcalina era perseguido por langostas imaginarias

Arte

Por: pijamasurf - 11/10/2009

Un nuevo libro revela que después de que empezara a tomar mezcalina en 1935, Jean Paul Sartre padeció una alucinación constante en la que se materializaban una serie de langostas que lo acompañabana a todas partes... el existencialismo tuvo su portal de comedia psicodélica

divulgacao_cientifica_sartreHabría que hacer esta caricatura: el genial (y a veces pedante) filósofo francés Jean Paul Sartre con sus lentes y pipa correteado por enormes langostas por las calles de Paris. Ubicuos crustaceos persiguiéndolo, incluso sentados junto a los alumnos en sus clases universitarias.

Un nuevo libro de conversaciones con el escritor francés escrito por John Gerassi revela que Sartre alucinaba constantemente langostas depués de empezara a tomar mescalina, probablemente influenciado por Aldous Huxley quien a su vez siguiera el ejemplo de la Gran Bestia, el ocultista inglés Aleister Crowley.

Al parecer Sartre empezó a tomar la sustancia activa del peyote en 1935 y probó ser determinante en su concepción de La Nausea, la clásica novela ideológica del existencialismo. Sartre incluso le llegó a tomar cariño a estas entidades, refiriéndose a los crustaceos como "mis pequeños". En su obra de 1958 El Condenado de Altona, una raza de cangrejos sirve como juez de la humanidad (curiosamente en la película District 9, los alienígenas tienen un look crustaceo, pero esto tal vez no tenga nada que ver).

Sartre le dijo a Gerassi, cuyos padres eran muy amigos del filósofo y su esposa, que se estaba volviendo loco ante lo absurdo, por lo cual fue analizado por un joven y brillante psicoanalista, Jaques Lacan (al parecer las langostas eran la manifestación del miedo de Sartre a ser encasillado como un profesor). Tiempo después sus amigos crustaceos le aburrieron y con esto desaparecieron.

No es del todo difícil imaginar a Sartre, quien acuñara la frase "el infierno son los otros", alucinando langostas como una especie de metáfora materializada de sus pensamientos terriblemente lúcidos, sumamente distantes de la espiritualidad del peyote, "el Divino Luminoso", kauyamari, el venado azul, entidad solar del desierto y pasadizo de reconexión con el gran fractal universal. Para Sartre el universo sólo está habitado por el pensamiento humano, el hombre es el único creador de su destino, la existencia precede a la esencia. Sartre, en su mal viaje, vio langostas; Huxley vio la armonía universal de las formas, mandalas y Mozart.

La pareja de Jean Paul Sartre, la escritora feminista Simone De Beauvoir, reveló a su muerte que el máximo expositor del existencialismo consumió anfetaminas por más de 20 años. Mezcalina y speed: ubicuidad de crustaceos. Y sin embargo, hay que reconocerle humor y genialidad a Sartre quien años después dijera que extrañaba a sus inseparables compañeros. Tal vez la langostas de Sarte no son más que una incisiva metáfora elucubrada por el filósofo que en la hiperaceleración de su pensamiento reflejó su mente en el espacio como una langosta incesante. El atisbo o destello de que la vida no tenía que ser tan terriblemente seria.El existencialismo tuvo su dosis de comedia.

Vía Times de Londres