El sábado 3 de octubre, Destino Dos Equis llegó a Mérida, Yucatán, para instalarse en Hacienda El Triunfo con una jornada que fue de la tarde a la madrugada. Creado por Cerveza Dos Equis, el proyecto parte de una invitación a descubrir lo desconocido y vivir la música desde otra perspectiva, y cada edición toma elementos del lugar que lo recibe para construir una experiencia propia. Tras su primera parada en la Explanada del Foro Boca, en Veracruz, esta segunda edición se apoyó en la arquitectura y la historia de la hacienda para conectar la música con el carácter de Yucatán.
Un cartel entre el pop alternativo, la electrónica y lo urbano
El lineup reunió a NSQK, RØZ, Akriila, Peces Raros, Daaz y Big Sempa, propuestas de la escena contemporánea que conviven entre el pop alternativo, el rap y distintas aproximaciones a la música electrónica. La jornada abrió con Big Sempa; después subieron Daaz y Akriila (19:30 horas), Peces Raros (21:00) y NSQK (22:30), mientras que RØZ cerró a la medianoche.
Varios de los nombres llegaron en un momento de transición. NSQK, uno de los puentes naturales entre el pop alternativo, el hip hop y el club, venía de abrir una nueva etapa creativa con «Hombre de bien». RØZ, el dúo formado por Hugo Lara y Manolo Cabrera, se presentó tras pasar por Coachella y publicar Se está haciendo tarde, su primer álbum de larga duración. Peces Raros, por su parte, aportó el cruce entre rock y electrónica: la energía de una banda con la continuidad de un set pensado para la pista.
La hacienda como escenario
La elección de la sede no fue menor. Las haciendas yucatecas, muchas de ellas antiguas fincas convertidas en espacios para eventos, ofrecen un tipo de atmósfera difícil de replicar en un recinto convencional: muros, patios y espacios abiertos con memoria propia. Según la organización, el escenario se fue transformando conforme avanzó la tarde, de modo que la experiencia se descubría a lo largo del día y no solo durante los conciertos.
Una marca que nació mirando hacia adelante
La propuesta enlaza con la historia de Dos Equis. La cerveza nació en 1897, en Orizaba, Veracruz, bajo el nombre de «Siglo XX», para conmemorar la llegada del nuevo siglo; con el tiempo, quienes reconocían sus icónicas XX terminaron pidiéndola simplemente como «Dos Equis». Para la marca, ese símbolo representa la emoción de mirar hacia adelante y descubrir qué viene después, un espíritu de evolución que también atribuye a haber sido la primera cerveza mexicana en usar una botella verde, rompiendo con los códigos visuales de la categoría.
Más de un siglo después, Destino Dos Equis traslada esa curiosidad a la música: una parada distinta en cada lugar, donde nuevos sonidos, atmósferas y encuentros hacen que lo inesperado forme parte de la experiencia.