Kenzo pasó cinco días en la sierra de Tepetlaoxtoc antes de que alguien volviera a verlo con vida. Murió minutos después.
El tigre de Bengala blanco escapó la noche del sábado 27 de junio del predio "Animal Experience", ubicado en la comunidad de San Bernardo Tlalmimilolpan, luego de un descuido del personal durante labores de mantenimiento. Durante los días siguientes, equipos de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de Fauna (Cepanaf), Protección Civil del Estado de México y corporaciones policiales rastrearon la zona con apoyo de drones y perros, mientras las autoridades municipales pedían a los vecinos de San Bernardo, San Andrés de las Peras y San Pedro Chiautzingo mantenerse alejados del animal.
La mañana de este jueves, personal de Cepanaf, el Parque Ecológico Zacango, el Parque Zoológico de Moroleón, Protección Civil estatal y la Profepa localizaron al ejemplar. Los veterinarios intentaron sedarlo con dardos tranquilizantes, pero el tigre atacó al personal presente. Ante el riesgo para la integridad física de los rescatistas, los cuerpos de seguridad dispararon contra el animal para contener la agresión, en lo que la Profepa describió como "premisa fundamental en este tipo de circunstancias". Kenzo, de aproximadamente ocho años, fue trasladado con heridas de bala a las instalaciones de Reino Animal, donde murió pese a la atención de veterinarios de Cepanaf, Moroleón y del propio parque.
La Semarnat y la Profepa lamentaron el desenlace en un comunicado: "reiteran su compromiso con la protección de la vida silvestre, la supervisión de centros de manejo de vida silvestre, la aplicación rigurosa de la ley y el fortalecimiento de las medidas de seguridad para el manejo responsable de ejemplares de fauna silvestre en cautiverio".
La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) cuestionó la actuación del equipo veterinario. Su presidente, Ernesto Zazueta, declaró: "Es una pena que a un animal al que se le pudo haber salvado la vida en su rescate se le haya muerto durante el manejo. Para este tipo de procedimientos se requiere mucha experiencia y, al parecer, carecen de ella".
"Animal Experience" operaba como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su Hábitat Natural (PIMVS), una figura que permite a particulares mantener especies exóticas bajo un plan de manejo autorizado por la Semarnat, siempre que garanticen el confinamiento seguro de los ejemplares. La inspección posterior a la fuga encontró que el predio operaba con encierros distintos a los autorizados y con áreas de confinamiento todavía en construcción o rehabilitación, es decir, con la instalación por debajo de las condiciones que su propio permiso exigía.
La Profepa impuso la clausura total temporal del establecimiento, aseguró nueve ejemplares de vida silvestre adicionales y suspendió toda actividad comercial, de exhibición y manejo no esencial, dejando activas únicamente las tareas de alimentación y bienestar animal. La medida abre un procedimiento administrativo que definirá responsabilidades, pero deja sin resolver cuántos PIMVS operan hoy en México en condiciones similares a las que, en este caso, salieron a la luz solo después de que un animal escapara y muriera.