James Webb Rastrea las Primeras Estrellas del Universo

El telescopio espacial James Webb (JWST) ha realizado uno de sus hallazgos más trascendentales: detectar una señal de luz de hace 13.400 millones de años que podría ser la huella química de las primeras estrellas del universo, conocidas como estrellas de Población III. La observación se centra en una pequeña protogalaxia bautizada como Hebe, ubicada cerca de la galaxia GN-z11, y revela la presencia de helio ionizado en un entorno casi completamente libre de elementos pesados, la "firma" perfecta que los astrónomos buscaban desde hacía décadas.

Hebe: La Ventana al Universo Infantil

La protogalaxia Hebe fue observada tal como era solo 440 millones de años después del Big Bang. Su nombre, que hace referencia a la diosa griega de la juventud, es también un acrónimo apropiado: High-redshift Early Building-block of the Epoch of reionization.

La clave del descubrimiento reside en los datos obtenidos por el instrumento NIRSpec del James Webb, que detectó una intensa emisión de helio ionizado, indicador de fotones extremadamente energéticos. Lo crucial es lo que no se detectó: prácticamente ninguna línea espectral de "metales" (el término astronómico para todos los elementos más pesados que el helio). Esta ausencia sugiere que el gas en Hebe es prístino, similar al material que dejó el Big Bang.

La Caza de las Estrellas de Población III

Las estrellas de Población III son el Santo Grial de la cosmología. Se teoriza que fueron las primeras en formarse, compuestas únicamente de hidrógeno, helio y trazas de litio. A diferencia de nuestro Sol, que contiene elementos forjados en generaciones estelares anteriores, estas estrellas son los bloques de construcción originales del cosmos.

Los modelos predicen que fueron estrellas gigantescas, de vida corta y una muerte violenta en forma de supernovas. Fueron estas explosiones las que, por primera vez, sembraron el universo con elementos como carbono, oxígeno y hierro, los mismos que hoy componen todo lo que conocemos, incluida la vida.

Evidencia Indirecta Pero Prometedora

Es importante aclarar que el James Webb no ha tomado una "fotografía" directa de estas estrellas. Lo que ha detectado es el resplandor que su intensa radiación provocó en el gas circundante. Roberto Maiolino, líder de la investigación, lo compara con "deducir una hoguera por el brillo rojizo que deja sobre la niebla".

Aunque existen otras explicaciones alternativas, como la actividad de un agujero negro, el equipo considera que la presencia de estrellas de Población III es la explicación más plausible. Un estudio complementario refuerza esta idea al detectar hidrógeno ionizado y establecer un límite de metalicidad extremadamente bajo (menos de 0,019 veces la metalicidad solar).

Implicaciones

Este hallazgo abre una ventana sin precedentes a la época de reionización, cuando las primeras fuentes de luz comenzaron a iluminar la oscuridad cósmica. Si se confirma, Hebe nos permitiría estudiar:

  • La naturaleza y masa de las primeras estrellas.
  • Los procesos de formación de las primeras galaxias.
  • El momento exacto en que comenzó la fabricación de los elementos esenciales para la vida.

El telescopio James Webb ha acercado a la humanidad como nunca antes al momento del "amanecer cósmico". Si bien se necesitan más observaciones para confirmar definitivamente la naturaleza de la señal de Hebe, este descubrimiento marca un punto de inflexión en nuestra comprensión del universo primitivo.


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Imagen de portada: fosil 

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