En un país donde las ferias del libro suelen funcionar como algo más que vitrinas editoriales, la FENAL 2026 llega con una carga simbólica particular: no solo reúne autores, lectores, editoriales y actividades culturales, también se suma a la conmemoración de los 450 años de León. La ciudad, en ese sentido, se convierte durante diez días en un territorio donde la lectura dialoga con la memoria urbana.
La edición 37 de la Feria Nacional del Libro de León se realizará del 1 al 10 de mayo en Poliforum León, con entrada libre y actividades para todas las edades. Organizada por el Instituto Cultural de León, la feria integrará literatura, música, teatro, talleres, exposiciones y propuestas para niñas, niños y jóvenes, reforzando su carácter multidisciplinario.
Este año, uno de los ejes principales será el aniversario de la ciudad. La programación incluye el ciclo León 450, diseñado para conectar historia, identidad y memoria local a través de publicaciones, actividades y encuentros. La feria también contará con un Pabellón León 450, exposiciones fotográficas y artísticas, actividades sobre patrimonio cultural y medio ambiente, así como proyecciones documentales vinculadas con la identidad leonesa.
La inauguración tendrá un peso especial: por primera vez, FENAL entregará de manera doble el Reconocimiento Compromiso con las Letras. La escritora Ángeles Mastretta, autora de Arráncame la vida, recibirá el galardón junto con Héctor Gómez Vargas, investigador y académico leonés reconocido por su trabajo sobre cultura popular, música, medios y vida sociocultural de León. Ambos serán reconocidos el viernes 1 de mayo a las 11:00 horas durante la ceremonia inaugural.
La presencia de Mastretta no es menor. Su obra ha sido traducida a más de 15 idiomas y ocupa un lugar central en la literatura mexicana contemporánea por su capacidad para narrar la historia desde una perspectiva íntima, femenina y política. Gómez Vargas, por su parte, representa el otro gran gesto de esta edición: reconocer que la cultura local también produce pensamiento, archivo y memoria.
La programación reunirá más de 300 actividades literarias y artísticas gratuitas, 538 sellos editoriales, 225 stands y 25 talleres con más de 1,300 sesiones, de acuerdo con la información difundida por la propia feria. En el programa general aparecen talleres de creación literaria, ilustración, poesía, narrativa, cómic, actividades para primera infancia, propuestas familiares y presentaciones editoriales desde el primer día.
Entre los nombres destacados se encuentran Selva Almada, Benito Taibo, Liliana Blum, Xavier Velasco, Paulina Márquez, Montserrat Castro, Vivir Quintana y el proyecto Morras Malditas, que presentará su libro Apaguemos la luz. También se celebrarán aniversarios de obras como El murmullo de las abejas, de Sofía Segovia, y Las niñas bien, de Guadalupe Loaeza.
La FENAL 2026 también abre espacio para públicos que no necesariamente se acercan a la literatura por las rutas tradicionales. Habrá actividades como LuchaLibro, campeonato de improvisación literaria; propuestas para infancias como un baby rave literario; participación de creadores digitales y espectáculos musicales, incluida la clausura con Los Teen Tops el 10 de mayo.
Esa amplitud revela una transformación importante: las ferias del libro ya no pueden limitarse a la compra y venta de ejemplares. Hoy funcionan como dispositivos culturales donde conviven lectura, oralidad, música, performance, memoria urbana y conversación pública. En el caso de León, esa mezcla adquiere todavía más sentido al cruzarse con la celebración de una ciudad que busca narrarse a sí misma.
En tiempos de consumo fragmentado y atención dispersa, una feria del libro sigue siendo un gesto colectivo: reunir cuerpos, voces, páginas y preguntas en un mismo espacio. La FENAL 37 parece entenderlo bien. Su apuesta no está solo en celebrar los libros, sino en recordar que una ciudad también se lee.