El cuerpo como territorio, el miedo como herencia: por ahí se mueve Alpha, la nueva película de Julia Ducournau, que ya tiene fecha de estreno en México y Latinoamérica. Será el 4 de junio de 2026 cuando llegue a salas, impulsada por MUBI, que también presentó su nuevo póster y tráiler.
No es una sorpresa que haya expectativa. Ducournau viene de sacudir al cine contemporáneo con Titane y Raw, dos historias que exploraban el cuerpo desde lo incómodo. En Alpha, ese interés se mantiene, pero se desplaza hacia algo más silencioso y colectivo: el miedo que circula entre las personas.
Una herida que no siempre se ve
La película sigue a Alpha, una adolescente de 13 años que vive con su madre. Todo cambia cuando vuelve de la escuela con un tatuaje en el brazo. Ese gesto, que podría parecer mínimo, abre una grieta. La sospecha, la angustia y el juicio comienzan a instalarse en su entorno.
Más que contar una historia lineal, Ducournau construye una atmósfera. Ella misma ha explicado que la película nace de un recuerdo: la forma en que el miedo se expandió durante la crisis del VIH en los años 80 y 90. No solo era el virus, sino lo que provocaba alrededor. El rechazo, el señalamiento, la distancia entre personas.
En Alpha, ese eco se siente sin necesidad de ser literal. La adolescencia se vuelve un territorio frágil, donde el cuerpo cambia y también se convierte en un espacio observado por otros. Lo íntimo deja de ser privado.
Del festival a la conversación
La película tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes, dentro de la competencia oficial. Después pasó por otros espacios importantes como el Festival de Cine de Locarno, el BFI London Film Festival y el Festival Internacional de Cine de Busan. Su recorrido ha sido constante, acompañado de reacciones que la describen como una experiencia intensa, extraña y difícil de soltar.
El elenco también suma capas a esta propuesta. Aparecen Mélissa Boros, Golshifteh Farahani y Tahar Rahim, entre otros, en una coproducción entre Francia y Bélgica que apuesta más por la sensación que por la explicación directa.
Lo que queda después
Alpha no busca respuestas claras, sino provocar una incomodidad que obliga a mirar más de cerca. El estreno en cines abre la posibilidad de vivirla en colectivo, en una sala donde el silencio también pesa. Porque al final, lo que propone Ducournau no es solo una historia sobre una adolescente. Es una forma de acercarse a ese momento en el que el miedo deja de ser individual y empieza a compartirse. Y ahí, casi sin notarlo, cambia todo.