Darren Aronofsky no es un nombre menor dentro del cine contemporáneo. Su filmografía —que va de Requiem por un sueño a El cisne negro y La ballena— siempre ha estado ligada a una exploración intensa de la mente humana, del cuerpo y de los límites de la experiencia. Por eso, el anuncio de su nuevo proyecto sorprendió incluso a sus seguidores más fieles: una serie animada de formato corto realizada, en gran parte, con Inteligencia Artificial.
El proyecto se titula On This Day… 1776 y propone un recorrido por distintos momentos clave que llevaron a la fundación de Estados Unidos, en el contexto del 250 aniversario de la Declaración de Independencia, que se conmemora en 2026. La serie ya estrenó sus primeros episodios y se publicará semanalmente a través de YouTube, en una colaboración que involucra al estudio Primordial Soup —fundado por el propio Aronofsky en 2025—, Google DeepMind y Time Studios.
Más allá del contenido histórico, el lanzamiento detonó una conversación mucho más amplia: ¿qué lugar ocupa la Inteligencia Artificial dentro de los procesos creativos?, ¿hasta dónde puede llegar sin desplazar el trabajo humano?, ¿estamos ante una herramienta o ante una sustitución?
La serie utiliza herramientas de IA desarrolladas por Google DeepMind para la creación de imágenes, entornos y animación, integradas a procesos tradicionales de producción cinematográfica. No se trata, según el equipo creativo, de una automatización total. Las voces de los personajes fueron interpretadas por actores y actrices afiliados al sindicato SAG-AFTRA, mientras que el montaje, la mezcla de sonido y la corrección de color se realizaron de forma manual. Aronofsky figura como productor ejecutivo, acompañado por Ari Handel y Lucas Sussman, quien lidera la sala de guionistas.
En términos narrativos, On This Day… 1776 presenta episodios breves centrados en momentos específicos. El primer capítulo muestra a George Washington izando la bandera en Prospect Hill para elevar la moral de los colonos; el segundo aborda la llegada de Thomas Paine y el impulso de Benjamin Franklin para que escriba Common Sense, un texto clave para articular el pensamiento independentista. La intención, según sus creadores, es ofrecer una lectura accesible de la historia, que invite a cuestionar cómo se construyen los relatos oficiales y quiénes los narran.
Sin embargo, el anuncio y los primeros avances provocaron una reacción inmediata en redes sociales. En plataformas como X, numerosos usuarios expresaron rechazo frontal al proyecto, acusando a Aronofsky de traicionar los valores del cine artesanal y de contribuir a la precarización del trabajo creativo. Algunos comentarios llamaron incluso al boicot del director y del estudio, mientras otros calificaron la serie como un ejemplo del rumbo que no debería tomar la industria.
La polémica no surge en el vacío. En los últimos años, la Inteligencia Artificial se ha convertido en uno de los temas más tensos dentro del cine, la música y las artes visuales. Directores como Guillermo del Toro han sido enfáticos al señalar que la IA carece de experiencia emocional y que el arte, sin el peso de la vivencia humana, se reduce a una mera ilustración. Hayao Miyazaki, por su parte, ha descrito el uso de estas tecnologías como un “insulto a la vida misma”, defendiendo el valor del trabajo hecho a mano.
Desde el otro lado del debate, el equipo de On This Day… 1776 sostiene que el proyecto no busca reemplazar oficios ni eliminar la participación humana, sino ampliar las posibilidades narrativas. Ben Bitonti, representante de Time Studios, afirmó que se trata de un uso reflexivo y dirigido por artistas, donde la tecnología funciona como una herramienta para explorar nuevas formas de contar historias, no como un sustituto del talento creativo.
La alianza entre Primordial Soup y Google forma parte de una estrategia más amplia que incluye el uso de sistemas como Veo, capaces de generar video a partir de texto, y Flow, una herramienta pensada para ensamblar tomas con lógica cinematográfica. Para Aronofsky, la relación entre cine y tecnología no es nueva: ha recordado que desde los hermanos Lumière hasta Edison, la innovación técnica siempre ha acompañado la evolución del lenguaje audiovisual.
Aun así, el caso de On This Day… 1776 deja claro que la discusión ya no es teórica. La Inteligencia Artificial está entrando de lleno en los procesos creativos y obliga a replantear conceptos como autoría, trabajo, ética y creatividad. Si esta serie marcará un precedente positivo o se convertirá en un ejemplo de los riesgos que muchos señalan, todavía es pronto para decirlo. Lo que resulta evidente es que el cine atraviesa una transformación profunda y que figuras como Aronofsky, con toda su carga simbólica, están empujando esa conversación al centro del debate cultural.
Más que una respuesta definitiva, On This Day… 1776 funciona como un síntoma de una industria que busca redefinirse frente a una tecnología que avanza más rápido que los consensos. Y, como suele ocurrir en estos momentos de cambio, la pregunta no es solo qué puede hacer la Inteligencia Artificial, sino qué estamos dispuestos a permitirle hacer dentro del acto creativo.