Desde su origen simbólico, Acuario ha estado asociado con la observación y el cuestionamiento. Si bien, se considera un signo sociable, en ocasiones es necesario tomar distancia para entender qué está pasando y hacia dónde se mueve todo. Esa postura marca profundamente a quienes nacen bajo este signo.
Los Acuario suelen asumirse como personas únicas, y no es una pose. Este signo de aire se distingue por su creatividad, sensibilidad y una sofisticación que muchas veces los vuelve difíciles de entender para los demás. Son mentes inquietas, profundamente independientes, que suelen ir un paso adelante.
James Dean, María Elena Walsh, James Joyce y Shakira.
La energía acuariana se conecta de forma natural con el arte, las causas colectivas y el pensamiento crítico. Lo tradicional rara vez los convence y la rutina les resulta pesada. Necesitan libertad, espacio personal y estímulos constantes para sentirse en equilibrio. Lo convencional les queda corto y las estructuras rígidas terminan por asfixiarlos.
No sorprende que muchas figuras influyentes del arte y la cultura hayan nacido bajo este signo. Francis Bacon cuestionó los límites del pensamiento filosófico; James Joyce rompió las reglas de la literatura con Ulises; James Dean se convirtió en un símbolo de inconformidad generacional, y Mozart transformó la música desde una sensibilidad adelantada a su tiempo. A esta lista se suman creadoras como Virginia Woolf y María Elena Walsh, así como Shakira, quien ha sabido reinventarse una y otra vez sin perder su identidad.
Del 20 de enero al 18 de febrero, la temporada de Acuario invita a soltar lo que ya no tiene sentido, revisar creencias heredadas y animarse a empezar de nuevo. Es un momento propicio para cuestionar lo establecido y pensar el futuro desde otro lugar.