El creador del colectivo Nortec, ese peculiar sonido fusión de la música norteña mexicana con la música electrónica corresponsable de un boom cultural en Tijuana, hace un interesante ensayo sonoro con un poema de Fernando Pessoa. Hipnótica excursión espacial que evoca una voz cibernética para la emoción más calida y dulce, Pepe Mogt hace del poema Põe-me as mãos nos ombros una abstracción metafísica. El poema juega con la ambivaencia del contacto físico, que ancla al ser, al tiempo que este reconoce que todo es una ilusión.
Ponme las manos en los hombros...
Bésame en la frente...
Mi vida son escombros,
Mi alma insomne.
Yo no sé por qué,
Mio desde donde vengo,
Soy el ser que ve,
Y ve todo extraño.
Pon tu mano
Sobre mi cabello...
Todo es ilusión.
Soñar es saberlo.