La imagen de una niña sumergida en un arranque de dolor tras presenciar un mortífero atentado en las calles de Kabul, perpetuado mediante un coche bomba que dejo regados los cuerpos de varias personas, ha obtenido el Premio Pulitzer, uno de los máximos reconocimientos periodísticos, en la edición 2012. El autor de esta perturbadora fotografía es Massoud Hossaini, quien labora para la agencia francesa AFP, y la imagen de esta niña de 12 años fue capturada durante uno de los recurrentes atentados que se viven en la capital de Afganistán, el 6 de diciembre de 2011.
Y si bien el impacto de la imagen y lo que refleja sobre un contexto particular es innegable, también es importante detenerse un momento a reflexionar en las agendas que hay detrás del otorgamiento de los más importantes galardones, ya sea los Oscares, los Nobel, los Pulitzer, y demás. Hay razones para pensar que en muchas ocasiones se utilizan para justificar o para incitar ciertas acciones políticas, económicas o militares ante la opinión pública.