La revista Vogue dio a conocer que el ex primer ministro Tony Blair es el padrino de la hija de Rupert Murdoch y su mujer, la golpeadora de hombres que arrojan pasteles, Wendi Deng. Fue Deng la que inadvertidamente reveló esto a Vogue.
Blair asistió en marzo de 2010 al bautizo de las dos niñas —Grace, hoy de nueve años, y Chloe, de ocho— que se llevó a cabo a orillas del río Jordán, aunque no apareció en las fotos publicadas entonces en la prensa, en las que sí podía verse a los actores australianos Nicole Kidman y Hugh Jackman. También se le describe como uno de los "amigos más cercanos" de Deng.
Hace un par de meses se informó que Blair había pedido a Gordon Brown que dejara de investigar los escándalos de hackeo telefónico. Blair negó estas acusaciones, pero a la luz de lo sucedido es difícil pensar que no haya protegido a Murdoch, cuyo diario intervino teléfonos de adolescentes víctimas de crímenes, celebridades y políticos con la complacencia de Scotland Yard.
El escándalo salpicó también al actual primer ministro, David Cameron, cuyo jefe de comunicación, Andy Coulson, dimitió en enero antes de ser detenido en julio en conexión con el caso de las escuchas en la época en la que fue redactor jefe del News of the World.
Más allá del escándalo y del golpe de tener que cerrar News of The World, Rupert y su hijo James Murdoch permanecen prácticamente indemnes, a salvo de cualquier amenaza seria a su libertad o a su imperio multimillonario. Así se teje el poder.