Una fuerte dosis de cerveza y whiskey, en combinación con un espíritu springbreaker, puede incitar a una persona a incurrir en actos riesgosamente estúpidos. Tal es el caso de un joven australiano que tras ser expulsado de un pub por mala conducta decidió saltar la barda de un parque de animales salvajes en Broome, para posteriormente intentar montar a Fatso, un cocodrilo de 36 años, cinco metros de longitud, y más de 800 kilos.
Al parecer el frío de las noches del invierno austral tenía un tanto entumido a Fatso y así explica Malcolm Douglas, el propietario del parque, su tibia reacción frente al intruso. “Si hubiera habido un clima más caliente Fatso hubiera estado más alerta y ahora estaríamos hablando de un incidente fatal. Ninguna persona en su sano juicio intentaría sentarse sobre un cocodrilo de cinco metros, los cocodrilos de agua alada son famosos por no soltarte jamás una vez que te tienen entre sus dientes”.
via BBC