Frank Gerhy, el arquitecto famoso por trascender provocativamente los paradigmas de la arquitectura moderna y reimaginar el espacio, nos ha vuelto a entregar un nuevo diseño fiel a su genialidad oblicua. En este caso como una especie de autorreferencia al cerebro, el edificio del Lou Ruvo Center for Brain Health, refleja las convoluciones demenciales y maravillosas de un neurohabitat.
No hay duda que el edificio cumple su cometido, según lo que se estaba buscando de "llamar la atención para entrar y conocer el trabajo que se está haciendo adentro". Dentro de estos edificios de acero onírico e inoxidable, se estudian las enfermedad degenerativas cerebrales.
Los dos propósitos del centro, ubicado en el extravagante desierto de Las Vegas, son: preservar la memoria ( y crear memorias, y en estos dos elementos se dividen los edificios, en uno de los cuales se planea realizar bodas, fiestas y reuniones que ayuden a crear memorias.