La relación entre los intereses de las empresas petroleras y la conservación del medio ambiente por lo general favorece a las primeras. El sistema capitalista y nuestra sociedad de consumo dan preferencia a la generación de plusvalía y la comodidad, que la protección de nuestro medio. Sin embargo, los halcones y las lechuzas de los Estados Unidos lograron una pequeña victoria que pocos habitantes de los países más pobres pueden siquiera lograr a soñar frente a los grandes intereses de las compañías petroleras.
Ante una corte federal en la ciudad de Denver, la empresa petrolera Exxon Mobil Corp. aceptó su culpabilidad por la muerte de por lo menos 85 aves acuáticas, halcones y lechuzas, en los últimos años y en cinco distintos estados de los Estados Unidos. De acuerdo con el Migratory Bird Treaty Act de 1918 estas aves son consideradas especies protegidas por las leyes de ese país.
Los halcones y las lechuzas murieron debido a la exposición de gas natural en pozos de reserva y el almacenamiento de agua contaminada en zonas de extracción y producción de Exxon en Kansas, Oklahoma, Texas y Wyoming entre 2004 y 2009.
Exxon pagará $600,000, alrededor de 7 mil dólares por ave, y hará los cambios debidos en sus sistemas de producción y almacenajes para evitar futuras muertes. De acuerdo con la empresa invertirá 2.5 millones de dólares en estos cambios para proteger estas especies.
The New York Times
Migratory Bird Treaty Act
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