Por casi 700 años, en la ciudad de Osmanabad, capital municipal del distrito de Osmanabad, estado de Maharashtra, tiene lugar una de los rituales religiosos más controvertidos de la India y del mundo.
Desde el techo del santuario musulmán Baba Umer Durga son arrojados al vacío bebes de hasta dos años de edad que son atrapados con una manta por los espectadores, quince metros más abajo. Esta tradición, en la que participan tanto musulmanes como hindis, toma lugar año tras año y el pasado 30 de julio no fue la excepción.
La policía de Osmanabad no reportó muertos o heridos. El ritual se basa en la creencia de que arrojar a los pequeños al vacío será benéfico en la vida de los niños ya que brindará prosperidad y salud. De acuerdo con las autoridades hay un esfuerzo por generar una conciencia sobre el peligro potencial de ésta práctica, sin embargo activistas en contra del ritual acusaron a las autoridades de negligencia.
La Comisión Nacional por la protección de los derechos de los niños de la India, notificó a las autoridades regionales que iniciará una investigación.
Current TV
UPI