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Masturbación, porno y consentimiento: una erotóloga responde lo que Google no te explica bien

Salud

Por: Yael Zárate Quezada - 09/04/2026

Velia Arroyo desmiente los mitos más buscados en internet sobre masturbación, pornografía, anticoncepción y el momento adecuado para iniciar la vida sexual.

Nuestros cuerpos son nuestros para conocerlos, explorarlos y disfrutarlos plenamente. Por ello no es extraño que la sexualidad sea un aspecto fundamental de los seres humanos a lo largo de la vida y que se refleja en cada etapa, en lo que pensamos, imaginamos y deseamos, en lo que creemos y valoramos, en el placer, la intimidad y la conexión, y en cada cuerpo.

En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, el lema "Cada cuerpo" es declaración que abandera este 2026 y versa sobre que la salud, los derechos, la justicia y el placer sexuales pertenecen a todas las personas, en todos los cuerpos, sin excepción. Sin embargo, buena parte de lo que aún en pleno siglo XXI la gente cree sobre su propia sexualidad sigue viniendo de fuentes dudosas, de rumores entre amigos o de la primera respuesta que arroja un buscador. 

Para desmontar esos mitos con información real, en Pijama Surf conversamos con Velia Arroyo, maestra en sexualidad y equidad de género y erotóloga --una persona especializada en estudios interdisciplinarios que explora el erotismo, las sensaciones y el placer en la vida cotidiana-- con perspectiva feminista.

Velia Arroyo, maestra en Sexualidad y Equidad de Género, terapeuta sexual y erotóloga.

¿Existe un límite sano para masturbarse?
Mito: masturbarse "demasiado" daña la vida sexual.

El problema --señala-- no es la frecuencia, sino el contexto. Arroyo explica que la masturbación se vuelve conflictiva cuando se practica fuera de un espacio adecuado o cuando se convierte en el único regulador emocional de una persona —masturbarse por enojo, por tristeza o para relajarse, en lugar de correr o meditar—. También advierte que acostumbrar el cuerpo en exceso al autoestímulo puede desconectarlo del ritmo y la textura de un encuentro compartido, complicando después el disfrute con otra persona.

 

 

El porno, ¿aliado o enemigo?
Mito: ver pornografía es una forma inofensiva de educarse o entretenerse sexualmente.

Desde su posicionamiento feminista, Velia Arroyo considera la industria del porno una forma de explotación y violencia sexual, señalando que buena parte de quienes trabajan en ella no lo hacen por voluntad propia. Señala que, el efecto neurológico del consumo de pornografía en varones, demuestra una reducción en los niveles de empatía. 

Además, advierte que el porno funciona como "ciencia ficción", pues normaliza cuerpos y dinámicas que no corresponden a la realidad, sobre todo entre las juventudes. Para ella, no existe un porno feminista posible, porque toda la industria responde a una lógica de consumo de mercado incompatible con relaciones de buen trato; la alternativa –menciona– está en el erotismo creado desde espacios seguros.

¿Hay una edad recomendable para comenzar una vida sexual activa?
Mito: existe una edad universal ideal para iniciar la vida sexual.

No hay un número mágico, sino un modelo de cuatro dimensiones que retoma del pedagogo Vidal Schmill, llamado SERE. Antes de dar el paso, Arroyo propone preguntarse si ¿es orgánico este momento dentro de mi contexto social? ¿Estoy libre de presión y me guía el deseo, no la culpa o el miedo al arrepentimiento? ¿Estoy en condiciones de afrontar un posible embarazo y sé usar bien un anticonceptivo? ¿Cuento con un lugar seguro y digno para vivir ese encuentro? Si la respuesta es sí en las cuatro, dice Arroyo, es un buen momento; si no, lo recomendable es esperar y, mientras tanto, explorar el cuerpo, informarse y acumular capacidad de decisión.

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El anticonceptivo perfecto no existe
Mito: hay un método mejor que todos los demás.

El mejor método, dice Velia Arroyo, es el que se ajusta al cuerpo y la vida de cada persona —algunas mujeres no toleran bien los anticonceptivos hormonales, otras se adaptan muy bien a opciones como el implante—. Sin embargo, recomienda el condón sin dudarlo por ser, en sus palabras, "lo más democrático con lo que contamos", ya que es el único método que además protege contra infecciones de transmisión sexual.

De acuerdo con el sistema de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud, los diagnósticos de VIH en México mantuvieron una tendencia al alza durante 2025, con el grupo de 15 a 24 años entre los más afectados. Arroyo insiste, además, en acudir con un especialista antes de elegir cualquier anticonceptivo hormonal, en lugar de automedicarse.

 

 

Series, podcasts y colectivas para aprender sobre sexualidad

Más allá de la serie Sex Education, Arroyo recomienda ir directo a quienes divulgan información confiable como el programa Diálogos en Confianza, la asociación El Armario Abierto para temas de diversidad, el Círculo Literario de Mujeres para narrativa erótica escrita por mujeres, y el archivo histórico del podcast Sexualidad en Tu Propia Voz a cargo de la productora Graciela Ramírez. Sobre todo, subraya el valor de una consulta con un profesional de la salud sexual cuando las dudas son puntuales.

Para cerrar, Arroyo plantea que el reto ya no es tanto hablar de sexualidad, sino hacerlo bien. Educarnos, aprender a respetar los cuerpos y desmontar los mandatos rígidos de género que el feminismo lleva años señalando. Su llamado final es a que el placer deje de vivirse como una excepción o un premio ocasional, y se convierta en un marco cotidiano de la vida, ejercido siempre desde el consenso y la responsabilidad.


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