Murió el Indio Solari, un músico sin precedentes de la historia del rock argentino
Arte
Por: Yael Zárate Quezada - 06/05/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 06/05/2026
Carlos Alberto Solari murió el 5 de junio de 2026 a los 77 años en su residencia de Parque Leloir, Buenos Aires. La noticia tuvo confirmación de fuentes cercanas a la familia y de las autoridades judiciales de Ituzaingó. La Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Ituzaingó intervino en su domicilio y determinó que no existió ninguna causa de muerte distinta al cuadro neurodegenerativo que afectaba al artista. "Nada indica o señala otra causa de muerte", declararon.
En febrero de 2026, sus allegados y familiares desmintieron a través de Instagram versiones que afirmaban que el cantante sufrió un ACV, y aclararon que en ese momento atravesaba chequeos de rutina.
En marzo de 2016, durante un recital en Tandil, Solari confirmó públicamente que padecía Parkinson ante la multitud con la frase: "el Parkinson me anda pisando los talones". Desde ese momento, la enfermedad se volvió parte de su narrativa pública.
En 2022, en el marco de la gira española de su banda Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en la que tuvo participación de forma virtual, dio una entrevista a la radio Rock FM y fue claro:
"Se nota la progresión del mal de Parkinson", admitió, y explicó que mitigaba los efectos con actividades como la pintura o la escritura, que le permitían "apartar de su cuerpo el dolor".
Su último concierto tuvo lugar en 2017 en la ciudad de Olavarría, ante casi 300 mil personas. En 2023 confirmó su retiro definitivo de los escenarios por la progresión del Parkinson. Aun así, nunca abandonó la producción: continuó con trabajo en estudio y publicó libros.
Su última aparición pública fue en enero de 2026, cuando recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, un reconocimiento a su contribución cultural. Sus composiciones fueron estudiadas por académicos por su profundidad simbólica.
Carlos Alberto Solari nació el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, pero fue La Plata la ciudad que lo formó. Allí, en la bohemia universitaria de los años setenta, el joven que estudiaba Bellas Artes empezó a construir el personaje que marcó la historia del rock argentino.
El nacimiento de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota a mediados de los años 70 en La Plata rompió todos los moldes conocidos: no surgieron como una banda tradicional, sino como un colectivo artístico nómade donde la música convivía con monólogos, ballets improvisados y la distribución de buñuelos de ricota entre el público.
Desde sus primeros años, Los Redonditos de Ricota desarrollaron una identidad artística propia, caracterizada por la independencia, la autogestión y una relación singular con su público. Esa filosofía los diferenció del resto de las bandas de su época y alimentó una mística que se mantuvo vigente durante décadas.
La carrera discográfica del Indio Solari tiene dos grandes momentos. El primero, junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, comprende 9 álbumes de estudio. El ciclo arrancó con Gulp! en 1985 y continuó con Oktubre (1986), Un baión para el ojo idiota (1988), ¡Bang! ¡Bang! Estás liquidado (1989), La mosca y la sopa (1991), Lobo suelto, cordero atado (1993), Luzbelito (1996), Último bondi a Finisterre (1998) y Momo Sampler (2000).
En 2001, tras tensiones internas y casi 25 años de trabajo conjunto, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se disolvió. Tras una pausa que se prolongó hasta 2004, Solari presentó su primer álbum como solista con una nueva banda: Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Tras conocerse su muerte, sus seguidores convocaron a una "misa ricotera", el ritual contracultural más grande del rock argentino, caracterizado por las multitudinarias peregrinaciones de seguidores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.