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Peñico: la ciudad milenaria que conectó el Pacífico, los Andes y la Amazonía resurge en Perú

Sociedad

Por: Carolina De La Torre - 07/17/2025

Tras 3,800 años de silencio, Peñico vuelve a abrir sus puertas. Este centro urbano preincaico fue clave para el comercio y la integración de culturas entre la costa, la sierra y la selva peruana.

Durante siglos, estuvo oculta entre las montañas del valle del Supe, cubierta por la memoria y el tiempo. Hoy, Peñico —una ciudad fundada entre 1800 y 1500 a.C.— resurge como un testimonio tangible de que las civilizaciones precolombinas no solo eran complejas, sino profundamente conectadas entre sí.

Ubicada en la provincia de Huaura, a unos 600 metros sobre el nivel del mar y tan solo 12 kilómetros de la sagrada Caral, Peñico se construyó con una intención clara: ser un puente. Un punto de encuentro entre la costa del Pacífico, la cordillera andina y la cuenca amazónica.

Y no es una suposición. Ocho años de excavación han revelado 18 estructuras que hablan por sí mismas: templos ceremoniales, centros administrativos, esculturas de figuras humanas y animales moldeadas en arcilla, collares de conchas marinas traídas de la costa, y un salón con relieves de pututus —instrumentos musicales usados en rituales andinos— que dan pistas de su función como centro ideológico y de poder. Todo, visible desde kilómetros de distancia, como si esta ciudad hubiese querido ser faro.

El hallazgo, liderado por la arqueóloga Ruth Shady —quien también excavó Caral en los 90—, es clave para entender qué sucedió tras la caída de la civilización más antigua de América. En palabras de Shady, Peñico representa una continuidad cultural: una comunidad que supo aprovechar la infraestructura, el simbolismo y las redes comerciales heredadas para volver a florecer en un nuevo centro urbano.

De acuerdo con el arqueólogo Marco Machacuay, este asentamiento representa una transición entre Caral y nuevas formas de organización social que, lejos de aislarse, se integraron activamente con poblaciones costeras, andinas y selváticas. Por eso hoy se le conoce como “ciudad de la integración social”.

Peñico no solo demuestra la capacidad de adaptación frente a cambios climáticos o desplazamientos geográficos, también desmantela ideas coloniales que durante décadas pintaron a las civilizaciones americanas como pasivas o aisladas. Aquí hay evidencia de agricultura de regadío, comercio simbólico (como el intercambio de hematita) y planificación arquitectónica con intención política, ritual y estética.

A partir de este 12 de julio de 2025, Peñico abrió sus puertas al público con una ceremonia inaugural que incluyó el Peñico Raymi, una celebración andina en honor a la Pachamama, acompañada de danzas y ofrendas que resignifican su historia desde el presente.

El descubrimiento de esta ciudad no solo amplía el mapa arqueológico del Perú, también recupera una narrativa que por siglos fue silenciada: la de las ciudades que tejieron puentes en lugar de fronteras.


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Imagen de portada: Historia National Geographic