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Estudio muestra que químicos de protectores solares se meten a la sangre

Salud

Por: pijamasurf - 05/07/2019

Un estudio que genera alarma

La industria de los protectores solares es enorme, particularmente en los últimos años, esta industria ha crecido, después de que se diera a conocer evidencia de que los rayos ultravioletas pueden producir cáncer. En tiempos recientes, el hábito de usar protectores solares sólo en la playa se ha extendido a las ciudades, con una especie de pánico moderno, extendido también no sólo por cuestiones de salud sino por cuestiones estéticas.

En un nuevo estudio realizado en Estados Unidos se investigó cómo interactúan los químicos fotoprotectores que emplean estos productos. Los resultados son un tanto preocupantes, pues muestran que estos químicos entran al flujo sanguíneo. Esto no significa que sean dañinos. Simplemente, por el momento no se sabe si lo son, pues para el estudio sólo se analizó que tan permeables eran. Un nuevo estudio deberá investigar su toxicidad o la posibilidad de que estos químicos sean cancerígenos. 

Generalmente se creía que por ser empleadas en la superficie de la piel, estas sustancias no entraban a la circulación, pero no es así. Se infiltran a niveles que superan el umbral de toxicología que tiene la FDA. Después de 3 días de usarlos, las personas seguían presentando sustancias como avobenzona, oxibenzona, octocrileno y otras.

Por el momento la situación mete en una suerte de aprieto al consumidor, pues se sabe que el el exceso de rayos ultravioleta produce cáncer, pero quizá también el remedio tenga efectos negativos.

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Existen indicios de que el porno está haciendo impotentes a los jóvenes

Salud

Por: pijamasurf - 05/07/2019

Al parecer, el porno y su experiencia disociativa están creando una epidemia de disfunción eréctil

Según señala el diario The Guardian, un nuevo estudio muestra que entre el 14% y el 35% de los hombres de menos de 40 años de edad experimenta disfunción eréctil. Aparentemente, antes de 2002 las cifras eran de algo así como el 3% solamente.

Según Mary Sharpe, de la Reward Foundation, esto podría deberse al porno gratuito en Internet, pues el aumento en las estadísticas de disfunción eréctil coincide con la disponibilidad del porno en Internet y el streaming a alta velocidad que empezó más o menos en el año 2008. De hecho, existe evidencia clínica de que el porno es un factor determinante en esta condición. Al parecer, el choque entre la fantasía masturbatoria del porno y la realidad no deja bien parados a muchos jóvenes (no pun intended). 

La terapeuta Clare Faulkner le dijo a The Guardian que ahora tiene clientes en sus veintes con problemas de disfunción eréctil, lo cual ella cree que se debe a la experiencia disociativa del porno. Las personas que ven porno están acostumbradas a estar en control total de sus experiencias sexuales, lo cual no ocurre en el mundo real. 

Existen en línea sitios o foros de ayuda como NoFap, cuyo fundador Alexander Rhodes de 29 años es un caso prototípico, ya que creció viendo porno desde los 11-12 y a los 19 ya tenía disfunción eréctil, pues inevitablemente comparaba su relación con el porno. Este es el problema de que la educación sexual caiga en manos de los sitios de porno. 

Diversos estudios muestran que a los 14 años, el 93% de los niños en Gran Bretaña ya han visto porno. Algunos investigadores señalan que el porno es una de las explicaciones para el hecho de que los millennials están teniendo menos sexo que las generaciones pasadas. Esto, combinado con la llamada "ansiedad del performance" o la presión por desempeñarse bien durante el sexo (la cual también viene, al menos en cierta medida, de la cultura del porno), está haciendo que algunos jóvenes recurran a implantes penianos para asegurar sus erecciones.

Es cierto que muchos de estos problemas podrían solucionarse si las personas tienen una relación honesta y comunicativa con sus parejas -pues muchas de las dificultades en estos temas tienen que ver con una falta de comprensión o con miedo a ser juzgados-, pero también es indudable que el porno contribuye a la generación inicial de estos problemas.