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Este niño perdió su pierna en la guerra; una pierna prostética le devolvió la felicidad

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/07/2019

Un emotivo testimonio en donde se combinan los horrores de la guerra y la alegría de la recuperación

De todos los horrores que los seres humanos han creado para infligirse sufrimiento mutuamente, quizá ninguno tan doloroso como la guerra. Salvo un corto período en el amanecer de los tiempos, no ha habido momento de nuestra historia en el que no nos hayamos matado unos a otros, cada vez de maneras más ingeniosas, y sin distinción de ningún tipo. Eventualmente, todos sufren los horrores de la guerra: hombres, mujeres, ancianos, niños.

Ese fue el caso de Ahmed Sayed Rahman, un niño de apenas 5 años de edad que hace 8 meses perdió su pierna durante un fuego cruzado entre un grupo armado talibán y otro del gobierno de Afganistán. El pequeño recibió una bala y como consecuencia de ello, los médicos de la zona tuvieron que amputarle la pierna derecha.

Con todo, Ahmed contó con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja, el cual administra en Kabul un centro ortopédico que, entre otras acciones, asiste con prótesis a heridos civiles de guerra como este niño.

En el video que acompaña esta nota se observa a Ahmed bailando de alegría, es de suponerse que por haber recuperado la movilidad luego de haber pasado varios meses en cama, postrado o quizá en una silla de ruedas. El niño se agita, gira, se contonea, pues no cabe en sí de alegría al poder moverse nuevamente por sí mismo.

De acuerdo con la Cruz Roja Internacional, en los últimos 30 años tan sólo en la zona de Kabul más de 100 mil personas han recibido algún miembro prostático y de éstas, al menos uno de cada 10 han sido niños.

 

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Filósofo, el hombre arrestado en Nueva York por intentar quemar una iglesia

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/07/2019

Un par de días después del incendio de la catedral de Notre-Dame, en París, este hombre fue sorprendido llevando gasolina al interior de la iglesia de San Patricio, en Nueva York

El pasado miércoles 17 de abril, un hombre fue arrestado en la iglesia de San Patricio en Manhattan, Nueva York, luego de que algunos feligreses que se encontraban en el lugar lo vieron entrar con un par de recipientes con gasolina que, según algunos testimonios, comenzó a verter al suelo. La alarma que provocó esta conducta derivó en la intervención policial y la detención del hombre cerca de las 8 de la noche.

Una vez que fue detenido se supo que el protagonista del incidente se llama Marc Lamparello, tiene 37 años de edad y es candidato a doctor en filosofía por la Universidad de la Ciudad de Nueva York. 

Cuando las autoridades le preguntaron por qué había entrado a la iglesia llevando gasolina consigo, Lamparello dijo que de esa manera quiso acortar el camino hacia el lugar donde estaba estacionada su camioneta, la cual se había quedado sin combustible. Fue cuando le impidieron pasar por ahí y retirarse que la gasolina cayó por descuido al suelo, aseguró.

Su coartada, sin embargo, fue poco convincente, pues a decir de los investigadores encargados del caso, cruzar por la iglesia no podría considerarse un atajo, y más aún, a la camioneta de Lamparello no le faltaba gasolina.

El incidente ocurrió un par de días después del incendió que arrasó una buena parte del techo de Notre-Dame, la catedral más emblemática de París, que a su vez desató una enorme atención pública y mediática. En medio de esa vorágine, potenciada como siempre en estos casos por el furor de las redes sociales, varias personas se complacieron en decirse contentas por el incendio de la iglesia, bajo el argumento de que ésta simbolizaba la opresión y la ignorancia que algunos identifican con el catolicismo y, en general, con toda forma de religión. "La única iglesia que ilumina es la que arde", una frase del filósofo anarquista Piotr Kropotkin, fue repetida ad nauseam estos días, en casi todos los casos sin entender el sentido metafórico que la sostiene.


Ilustración: Enrique Cedillo

Además de candidato a doctor, Lamparello también ha sido profesor de filosofía y ha publicado un par de obras. De acuerdo con el diario The New York Times, entre sus intereses académicos e intelectuales se encuentran la religión, los poderes superiores y la influencia del pensamiento religioso en la existencia humana; asimismo, recientemente había estado preparando un libro sobre la existencia de Dios.

En cuanto a su destino judicial, por el momento no es claro. El jueves por la tarde fue trasladado al Centro Hospitalario de Bellevue para una evaluación psiquiátrica, pero aún no se sabe si después será procesado penalmente.

"La mente no es un recipiente para ser llenado, sino un fuego para ser encendido", dijo alguna vez Plutarco. Quizá Lamparello se tomó muy en serio este u otro pensamiento afín.

 

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