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Hallan hongo que existió hace mil millones de años, el más viejo del mundo

Ecosistemas

Por: - 05/23/2019

Un hallazgo que hace reconsiderar la edad de la vida en la Tierra

Los hongos no sólo son los organismos individuales más voluminosos del mundo sino los más antiguos, según sugiere un nuevo estudio.

Científicos han hallado un hongo fosilizado que existió hace mil millones de años. Hasta hace poco se sabía que los organismos más viejos eran hongos y levaduras que habían vivido hace 500 millones de años, pero un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Lieja, en Bélgica, ha hecho que se reconsidere esto. Los fósiles encontrados recientemente en Canadá, utilizando la tecnología más nueva de datación, hacen que la fecha deba ser empujada hacia atrás.

Científicos analizaron una sustancia fibrosa llamada quitina, que se encontró en rocas fosilizadas, y al datarla encontraron que debía de tener entre 900 millones y mil millones de años. Esto significa que no sólo los hongos sino las plantas y los animales debieron de ya haber existido en un momento tan temprano en la vida de la Tierra, pues forman parte del dominio biológico de las eucariotas.

 Los hongos son el tercer reino que más contribuye a la biomasa del planeta, después de las bacterias y las plantas, pero los organismos individuales más grandes suelen ser hongos. 

No se sabe a ciencia cierta cómo se originó la vida en el planeta, pero algunas teorías apuntan a la influencia de bacterias que habrían llegado al espacio. Otra explicación para el paso de la molécula al organismo conjetura que se debió a un efecto de la termodinámica. 

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Ecosistemas

Por: pijamasurf - 05/23/2019

Estudio sugiere que tocar a las plantas afecta su expresión genética

Un nuevo estudio investigó los efectos del tacto en las plantas. Se sabe que las plantas responden al contacto del viento y a los insectos, humanos y otros animales. Un ejemplo conspicuo es la Mimosa pudica, cuyas hojas se cierran al menor tacto.

Las plantas tienen una especie de sistema inmune que se echa a andar ante el tacto. En uno de los casos analizados, el tacto humano le ayudó a una especie a combatir un hongo, pero en la mayoría el efecto parece ir en detrimento de las plantas, pues les hace consumir demasiada energía que de otra manera estaría destinada al crecimiento. Con sólo un leve contacto, se puede alterar hasta el 10% de la expresión genética de una planta. Los investigadores notaron que cuando se le toca múltiples veces, el tacto puede reducir hasta en un 30% su crecimiento.

Las plantas obviamente no se quejan -salvo en casos como el ya mencionado-, pero quizá no les guste que las toquen. Esto podría ser algo a considerarse con el movimiento del "tree hugging", aunque debe de haber numerosos matices en este sentido. Tocar el tronco de un árbol robusto no es lo mismo que tocar el tallo o la flor de una delicada planta.

De cualquier manera, este fascinante estudio abre la puerta a más investigación en torno a la expresión genética de las plantas, su sensibilidad y su posible conciencia, pues si definimos la conciencia como la experiencia de ser algo, es posible que las plantas sean conscientes, aunque evidentemente no puedan comunicarlo ni podamos entender cómo es ser una planta. En otros estudios se ha encontrado que las plantas pueden oír el correr del agua y otros sonidos, se comunican entre sí a través de señales químicas y pueden aprender.