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Real Academia Española pone freno al lenguaje inclusivo

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/06/2018

Escribir tod@s o todes es incorrecto. Según la RAE, la corrección gramatical no implica machismo

En el último tiempo, con la popularización de movimientos de igualdad e inclusión como el feminismo o el LGBT, algunas personas han empezado a utilizar un lenguaje que consideran que refleja mejor la diversidad y según ellos, no prioriza al sexo masculino. Sin embargo, estas innovaciones no son avaladas por la Real Academia Española, según ha dejado claro esta institución en las últimas fechas.

Expresiones como tod@s, trabajdor@s, niñ@s (a veces con una e, en vez de la @) y demás son incorrectas, de acuerdo con la RAE. Las razones tienen que ver con la economía del lenguaje y alguien podría argumentar que son razones también estéticas, pues como dice Darío Villanueva, director de la RAE, si seguimos esto, en última consecuencia tendremos que hacer extrañas variaciones o "desdoblamientos artificiosos", como llamar "miembros" a los brazos y "miembras" a las piernas.

Estos cambios:

Son innecesarios desde el punto de vista lingüístico. La mención explícita del femenino sólo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto. (...) La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia y complican innecesariamente la redacción y la lectura de los textos.

"El problema es confundir la gramática con el machismo", dice Villanueva. Es decir, hacer una hermenéutica del poder y la opresión sobre la lengua. Y explica que el género masculino de las palabras, "por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos". Quizás el cambio que deba hacerse está en la percepción de ver la terminación de una palabra como exclusivamente de un género, cuando gramaticalmente no lo es necesariamente. Y se pueden hacer ciertas "buenas prácticas" como deferencias, siempre voluntarias, a grupos que dicen sentirse ofendidos por las costumbres del lenguaje; quizá intentar, por ejemplo, hablar de "hombres y mujeres" o decir "el ser humano" en vez de "el hombre" (aunque estrictamente "hombre", en el sentido de homo, la especie, abarca ambos géneros) .

Recientemente hemos visto que, por ejemplo, la Iglesia Anglicana ha dicho que "Dios" (God), no es hombre ni mujer, es un nombre de género neutro.

Por otro lado, algunas dependencias oficiales han empezado a usar estos términos "inclusivos", como es el caso de la Cámara Baja en Argentina, argumentando que los jóvenes están usando estos términos en sus comunicaciones.   

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Sociedad

Por: pijamasurf - 12/06/2018

Un vestido inteligente registra los manoseos que suelen sufrir las mujeres cuando salen a una fiesta

El problema del acoso que padecen las mujeres es un problema mundial, particularmente manifiesto en países latinoamericanos, donde existe una cultura muy táctil, por decirlo de alguna manera, y muchas mujeres son tocadas sin su consentimiento. Claro que esto es un tema complicado, pues muchas veces ese tacto es parte de una costumbre cultural que no tiene que ver con el acoso sexual sino con una interacción social tradicional; sin embargo, hay otras veces que sí, y en todo caso existen mujeres que sienten que son acosadas, especialmente cuando salen a lugares nocturnos. 

Para investigar este tema y generar conciencia, la agencia de publicidad Ogilvy generó un vestido con sensores que permiten registrar el número de veces que las mujeres son tocadas y el nivel de intensidad del tacto. Para probar la hipótesis, tres mujeres usaron este vestido y salieron a una fiesta. En un lugar cercano un equipo registraba en tiempo real las veces que eran tocadas, el lugar y la intensidad de la acción.

El proyecto "The Dress for Respect" arrojó que, en menos de 4 horas, las tres mujeres fueron tocadas 157 veces, la mayoría de las veces en los brazos, en la espalda baja y en la espalda alta. Esta cifra llama la atención. Suponemos que las mujeres no iniciaron ellas mismas ningún contacto. De cualquier manera, sería interesante saber cuál era el método que siguieron para el experimento, en el sentido de qué actitudes o modos de comportamiento establecieron, y si acaso hubo alguna indicación preliminar para que el experimento tuviera consistencia.

Más allá de esto último es evidente que el espíritu del proyecto, más que científico, es generar conciencia en torno al problema del manoseo indeseado que sufren las mujeres y, sin duda, fue una manera muy creativa de lograrlo.