*

X

Descarga más de 500 libros de arte del Museo Metropolitano de Nueva York

Arte

Por: pijamasurf - 11/20/2018

Uno de los acervos de arte más notables en el mundo, digitalizado

De todas las instituciones de conservación de arte que existen en el mundo, el Museo Metropolitano de Nueva York es una de las más admirables. De acuerdo con estadísticas contemporáneas, se trata del tercer museo de arte más visitado del mundo, sólo después del Louvre y del Museo Nacional de China. Entre sus colecciones se encuentran algunas de las piezas más emblemáticas de la historia de prácticamente todas las épocas, desde la antigüedad hasta el siglo XX, que fueron adquiriéndose poco a poco a instancias del gobierno de Estados Unidos desde 1870, año en que se creó oficialmente la institución.

En nuestra época, una buena forma de acercarse a dicho acervo es la digitalización, sea de sus piezas como tal (a través de fotografías y otros recursos visuales o de varios tipos) o de los libros, catálogos y otros documentos impresos relacionados con las exposiciones organizadas por el museo y en general con su actividad de conservación, investigación y difusión.

Desde hace unos años, el Met ha puesto a disposición de todo público un buen número de dichos documentos, que a la fecha suman más de 500 y cubren 5 décadas de su historia. 

Pintura, diseño, moda, joyería, escultura; prácticamente todas las disciplinas están representada en este acervo, e igualmente prácticamente todas las épocas y culturas. Basta con explorar un poco para sorprenderse de las posibilidades amplísimas que ha tenido el Met de utilizar sus colecciones para montar exposiciones temáticas, organizar simposios o realizar publicaciones específicas.

Los libros y demás impresos digitalizados pueden encontrarse en este enlace y pueden descargarse en formato PDF.

Te podría interesar:

La misteriosa mujer que se quedó con la mansión y la mayor parte de la herencia de Freddie Mercury

Arte

Por: pijamasurf - 11/20/2018

Mary Austin, la gran amiga de Freddie Mercury, quien se llevó gran parte de su herencia y guarda el secreto de sus cenizas

La vida de Freddie Mercury se ha vuelto tema de interés otra vez debido a una reciente película biográfica de él y de la banda Queen. Una de las historias más interesantes es la de la mujer que fue algo así como la esposa de Mercury, quien luego tuvo varias relaciones homosexuales.

Mercury conoció a Mary Austin cuando tenía 24 años y ella 19; Mary era una de las empleadas de la famosa boutique Bilba, donde se decía que trabajaban las muchachas más lindas de Londres en los años 60. Cuando se conocieron en 1969, todavía no se formaba la banda Queen y se emparejaron y hasta se fueron a vivir juntos. Aunque Freddie le pidió que se casaran, Austin sabía que había una cierta tibieza en Freddie, si bien ella lo idolatraba. Era la persona más segura de sí misma que había conocido. Lo del matrimonio se empezó a postergar. Anduvieron 6 años juntos; Austin pensaba que Mercury tenía relaciones con otras mujeres hasta que finalmente lo confrontó y él le dijo que más bien eran otros hombres.  Austin pensaba que Mercury en realidad no era  bisexual, sino francamente homosexual. Pese a esto siempre fueron grandes amigos, y aun después de que se separaron, Austin siguió siendo parte del entourage de la banda. Mercury dijo alguna vez que ninguno de sus amantes pudo reemplazar a Mary, pues ella era su único amigo, en verdad su esposa. Y honró esta amistad hasta la muerte.

Cuando Mercury murió de VIH en 1991, Mary estuvo con él, como siempre había estado. Y cuando se dio a conocer el destino de su herencia, Freddie le dejó la mitad de lo que en ese entonces eran unos 75 millones de dólares, incluida su mansión de 28 cuartos en Londres, donde Mary sigue viviendo, y parte de las regalías de su música, lo cual incrementa enormemente la herencia. Freddie le dejó apenas 600 mil dólares a su pareja, el 25% a sus padres y el otro 25% a su hermana. Así que Mary, su gran compañera, fue por mucho la más beneficiada. 

Mary Austin fue la encargada de esparcir las cenizas de Mercury tras su muerte. Pero nadie sabe dónde. Se teoriza que pudo haber sido en un lago suizo donde Freddie encontraba sosiego, en el jardín japonés de su casa, en Zanzíbar, donde nació Freddie, etcétera. 

 

Con información de El País y Biography