*

X

Orson Welles sobre los OVNIs y 'La guerra de los mundos'

Arte

Por: pijamasurf - 10/30/2018

Hace 80 años, Welles condujo el momento más brillante en la historia de la radio y los hoaxes en general

Hoy se cumplen 80 años de la genial dramatización de La guerra de los mundos, la novela de ciencia ficción de H. G. Wells convertida en un fenómeno de histeria social por Orson Welles, el genial actor y director estadounidense. Aunque existen indicios de que la magnitud de pánico que generó la transmisión en el programa de radio The Mercury Theater on the Air fue ampliamente exagerada, se puede afirmar sin lugar a dudas que fue un acontecimiento notable, pues el mismo Welles fue entrevistado al día siguiente por numerosos periodistas y el suceso colmó los diarios. Incluso se generó una petición para que el programa fuera investigado por la Comisión Federal de Comunicaciones.

El programa consistía en una serie de dramatizaciones de obras clásicas y populares, pero Welles contó en 1955 que "hicieron el show lo más realista posible... lo más parecido a lo que hubiera sucedido si el mundo fuera invadido". Utilizaron efectos especiales y la innovadora propuesta de leer la introducción de la novela alternada con boletines de prensa y reportes "en vivo" de descripciones de los platillos voladores marcianos y reportes de científicos de explosiones en Marte, entre otros testimonios brillantemente recopilados. Todo esto surrealísticamente intercalado de jingles, canciones y anuncios. En este encantador video (más abajo), Welles cuenta cómo al final del programa había afuera del estudio numerosos policías, que "no tenían un motivo real para arrestarnos, pero allí estaban (...) Se había convertido en un evento nacional". En un programa rival, un locutor anunció que no había causa de pánico: "¡América no ha caído, repito: América no ha caído!"... 

Pero Welles cuenta numerosas anécdotas de cómo el programa provocó caos en las carreteras y cosas sui géneris como quakers que se habían ido a la montaña y sólo 5 semanas después se logró convencerlos de que los marcianos no habían invadido el mundo. Este fue el hoax de hoaxes y contribuyó, merecidamente, a la fama de Welles.

En el video de 1955, Welles señala que constantemente le preguntan su opinión sobre los platillos voladores, a lo que responde deliciosa y categóricamente:

No tengo opinión sobre ellos... Pero me impresionó leer el otro día que un partido de fútbol en Italia fue suspendido por una de estas apariciones. Los dos equipos dejaron de jugar y se quedaron viendo el cielo. Creo que cualquier cosa que pueda detener un partido de fútbol debe de ser más que una ilusión óptica. Así que debo decir que sí estuve involucrado en lo que aparentemente era una invasión marciana. No sé qué está dentro de esos platillos, si son marcianos o no. Pero nosotros una vez mandamos unos a través de la radio...

Y este es el programa original del Mercury Theater on the Air. Una obra maestra radiofónica. Algunas personas creen que el efecto se produjo debido a que muchas personas sintonizaron el programa cuando ya había empezado.

Te podría interesar:

Lo que escribió Virginia Woolf a las mujeres del futuro en 1929 (el mensaje feminista fundacional)

Arte

Por: pijamasurf - 10/30/2018

El importante pasaje de "A Room of One's Own" en el que Virginia Woolf exhorta a las mujeres del futuro a escribir, explorar el mundo y la vida intelectual

En 1929, en el libro A Room of One's Own, Virginia Woolf escribió algunos de los pasajes fundamentales de un temprano feminismo, siendo ella misma uno de los grandes referentes del feminismo. El mismo título de la novela ha pasado a ser un guiño a la liberación femenina: tener una habitación propia, un espacio independiente para la autoexpresión.

Woolf se dirigió a la mujer escritora del futuro, pues pensaba que el mundo necesitaba de mujeres escritoras, "al pedirte que escribas más libros te estoy instando a que hagas lo que será bueno para ti y para el mundo en general". Tenía razón: la conciencia colectiva necesitaba de más imágenes femeninas, de más referentes y miradas que asimilaran el ángulo femenino de la existencia. El pasaje clave merece citarse extensamente:

Te pediría que escribas libros de todo tipo, sin arredrarte ante ningún tema no importa cuán trivial o cuán vasto parezca. Espero que cuentes con dinero suficiente para viajar y disfrutar de tiempo libre, para contemplar el futuro o el pasado del mundo, para quedarte soñado por un libro y divagar por las calles, y dejar que la corriente de tu pensamiento se sumerja en la profundidad del río.

Pues de ninguna manera te limito a la ficción. Si quisieras complacerme -y hay miles como yo- escribirás libros de viajes y aventura, e investigación y academia, y de historia y biografía, y de crítica y filosofía y ciencia. Al hacerlo seguramente beneficiarás el arte de la ficción. Pues los libros tiene una forma de afectarse entre sí. 

Sin duda este mensaje, que ha sido recogido y difundido por innumerables medios, ha sido parte seminal del discurso y la inspiración feminista, de la llamada liberación femenina. Particularmente la idea -que no era fácil de aceptarse en su época- de mujeres que ganan dinero por su actividad intelectual y lo gastan en su propio recreo, viajando y disfrutando de la gran vida. Mujeres que siguen sus ideas hasta donde las lleven, y que son capaces de soñar y perderse en sus sueños y pensamientos. Es, por supuesto, también el mensaje de un modernidad que defiende los valores del individuo y tiene como su religión la autoexpresión. Hacer de la vida una obra de arte, ése era el mensaje, un mensaje que luego las marcas cooptaron y empezaron a vendernos las herramientas y productos para fabricar esa obra de arte que debía ser nuestra vida.