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Leonardo Prakash, sitarista mexicano, estrena su disco 'In to the Fourth Dimension'

Arte

Por: pijamasurf - 10/16/2018

El sitarista Leonardo Prakash se presenta este 19 de octubre en la Ciudad de México

Sorpresivamente, en los últimos años México ha amasado un interesante acercamiento a la música oriental, y particularmente a ese maravilloso instrumento que es el sitar. Ya hemos destacado aquí antes al sitarista Sidartha Siliceo, cuyo trabajo es reconocido mundialmente. Ahora toca referirnos a Leonardo Prakash, también sitarista mexicano, que está estrenando su primer disco.

Leonardo Prakash es el proyecto de Leonardo Nieto Joly, quien conoció la música de la India a los 14 años, cuando fue enviado a estudiar a ese país. En su primer disco, In to the Fourth Dimension, Prakash hace una summa de 10 años explorando ritmos  orientales y africanos en una fusión con armonías que provienen de la música occidental, sobre todo del rock progresivo. Su música por momentos tiene atmósferas que evocan los paisajes sonoros de la India, pero sobre todo evoca una estimulante fusión que oscila entre el rock psicodélico, el country y hasta baladas instrumentales, con una amplia paleta emocional que tiene momentos melancólicos, efusivos y catárticos. La constante es una cualidad hipnótica y una riqueza expresiva. Según las propias palabras del artista, es "un viaje del alma expresado con el sitar". Un fecundo punto de encuentro entre Occidente y Oriente.

Este viernes 19 de octubre, Leonardo Prakash se estará presentado junto con los músicos Miguel Hiroshi y Rafael Marcelino, ambos multiinstrumentalistas con una amplia carrera. Se estrenará el disco ante el público de la CDMX y poco después ante el público de San Luis Potosí, la ciudad en la que nació Leonardo Nieto Joly.

 

Consulta aquí los detalles del evento

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'Kanye West no es Picasso’: el poema que Leonard Cohen dedicó a la ignorancia de esta época

Arte

Por: pijamasurf - 10/16/2018

Un poema de Cohen publicado póstumamente

Si vivimos o no en una época de gran ignorancia es una pregunta que vale la pena intentar responder. ¿Bastan los avances tecnológicos de las últimas décadas para admitir cierto progreso de nuestro estatus colectivo como especie? ¿Un reconocimiento equivalente puede hacerse en otros campos, como el desarrollo cultural o la vida política? En comparación con otros momentos de la historia, ¿puede decirse que el ser humano conoce la realidad en la que vive y la entiende?

El panorama que sugieren estas preguntas oscila entre la esperanza y la desolación. Por un lado es posible constatar una sofisticación notable de la evolución humana, que como nunca en la historia ha sido capaz de asegurar bienestar, salud, acceso a la información y otras ventajas para sus individuos. Por otro lado, sin embargo, nos enfrentamos a una necedad incomprensible de nuestra especie, que por más que los siglos transcurran ha sido incapaz de encontrar los métodos necesarios para vivir conscientemente en el mundo, como los animales “superiores” que supuestamente somos: respetando la naturaleza, conviviendo en paz con nuestros semejantes, usando nuestra racionalidad y nuestra inteligencia.

Una prueba de ese contraste se puede encontrar en el uso que se da actualmente a los medios de generación y consumo de información, en particular aquellos que surgieron con la invención de la Web, convertidos ahora, mayoritariamente, en plataformas conquistadas por la banalidad, la ignorancia y aun la falsedad. El sueño alejandrino de conocimiento que parecía albergar Internet en sus primeros años se convirtió pronto, si no totalmente en una pesadilla, sí al menos en el reflejo de una humanidad que se niega a dejar sus hábitos destructivos, que se niega a crecer y a pensar por sí misma.

Con estos párrafos introducimos un poema que Leonard Cohen escribió poco antes de su deceso, ocurrido en 2016. Como anunciamos ya en el título de esta nota, el texto tuvo como motivo a Kanye West, el conocido rapero estadounidense que si bien saltó a la fama por su talento musical, en los últimos años ha cobrado celebridad por su cercanía con Donald Trump, por la ostentación de su riqueza y en general por cierta extravagancia que lo ha hecho protagonizar momentos polémicos.

Justamente en uno de esos arrebatos, Kanye West se comparó con Pablo Picasso. De hecho, se trata de una comparación que al cantante parece complacerle, pues la ha repetido en varias ocasiones. Especialmente, la más comentada fue en marzo de 2015, cuando West tuvo un encuentro con estudiantes de arte de Oxford en el Museo de Historia Natural de Londres y dijo que si él se hubiera dedicado a las bellas artes, su objetivo habría sido ser como Picasso o incluso más.

Esta declaración llevó a Leonard Cohen a escribir el siguiente poema, titulado sencillamente “Kanye West no es Picasso”, fechado también en marzo de 2015. El texto forma parte de una edición de los poemas póstumos de Cohen, The Flame, presentada recientemente.

KANYE WEST NO ES PICASSO

Kanye West no es Picasso
Yo soy Picasso
Kanye West no es Edison
Yo soy Edison
Yo soy Tesla
Jay-Z no es el Dylan de nada
Yo soy el Dylan de la nada
Yo soy el Kanye West de Kanye West
El Kanye West
Del gran cambio fraudulento de la cultura de mierda
de una tienda a la siguiente
Yo soy Tesla
Soy su bobina
La bobina que hizo a la electricidad tan suave como una cama
Yo soy el Kanye West que Kanye West piensa que es
Cuando te echa del escenario
Yo soy el verdadero Kanye West
Ya no me dejo ver tan a menudo
Nunca lo he hecho
Solo revivo después de una guerra
Y aún no hemos tenido una

Versión de Xaime Martínez Menéndez 

 

También en Pijama Surf: Vivimos en la era de la ignorancia: la ilusión de la tecnología (I-II)