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Este libro puede leerse de 6 maneras diferentes… y fue editado en la Edad Media

Arte

Por: pijamasurf - 10/22/2018

Una prueba de ingenio de una época que suele considerarse oscura e ignorante

La Edad Media suele considerarse una época de profunda ignorancia. Frente al apogeo de culturas como la griega o la romana, el Medioevo se suele presentar como una época menos luminosa, llena de represiones para el pensamiento y la expresión creativa, y en general limitada en recursos de distinta índole.

Como todo, esta idea es cierta, pero sólo parcialmente, pues si bien la Edad Media vivió momentos verdaderamente oscuros –la mayor parte propiciados por la guerra, la enfermedad y la codicia del poder económico y político–, ello no impidió el florecimiento de ciertas artes, del pensamiento filosófico y de otras actividades del espíritu humano. 

Una prueba de ello es este libro, verdadero ejemplo de ingenio, tanto de un punto de vista material y técnico como creativo, pues por su formato singular permite la lectura de seis obras distintas en un mismo volumen.

Como objeto, el libro es expresión de un formato de edición no del todo extraño a la publicación medieval, conocido con el término en francés “dos à dos” (“espalda con espalda”). De acuerdo con Erik Kwakkel, historiador especializado en la Edad Media, este tipo de libros se conoció sobre todo en los territorios germánicos, hacia mediados del siglo XVI, donde sirvieron para difundir textos devocionales.

Con todo, llama la atención que haya sido ideado en una época que justamente tiene fama de haber censurado toda expresión creativa. Por sus alcances, pareciera más bien el resultado de un atrevimiento vanguardista del siglo XX, acaso uno de esos libros imposibles que imaginó Mallarmé, para quien todo en el mundo no existe más que para acabar entre las páginas de un libro.

Quizá este libro nos demuestra que después de todo el ingenio triunfa y brilla, incluso ahí donde la noche más oscura se cierra sobre sus posibilidades.

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'Strange Angel': la nueva serie sobre la vida de Jack Parsons, ingeniero de cohetes y practicante de magia negra

Arte

Por: pijamasurf - 10/22/2018

La explosiva vida del inventor aeronáutico, mago ocultista de la orden presidida por Aleister Crowley, escritor y soñador Jack Parsons

​Pocas vidas más fascinantes y a la vez perturbadoras que la de Jack Parsons. John Whiteside Parsons nació en el seno de una familia rica pero disfuncional en 1914 y murió en 1952, el 17 de junio, hace 60 años. Parsons fue clave en el desarrollo del programa espacial de Estados Unidos; literalmente propulsó a la NASA a la Luna, con su invención del combustible para cohete. Al mismo tiempo Parsons se consagró como miembro de la orden ocultista OTO, que tuvo entre sus líderes al mago británico Aleister Crowley, de quien en cierta manera fungió como sucesor. La vida de Parsons, el brujo y mago sexual que también fue un genio de la aeronáutica, está siendo retratada por la serie de CBS Strange Angel: el ocultismo ha llegado al mainstream.

La premisa de la serie, que tiene a Ridley Scott como uno de sus productores, es seguir la vida de Parsons, a quien se describe como un brillante y ambicioso joven que empezó haciendo la limpieza en una fábrica de químicos. Parsons persiguió su sueño de dar a la luz la ingeniería de cohetes espaciales, algo que en su época era considerado una fantasía digna de la ciencia ficción. Pero en el camino se topó con Aleister Crowley, la Gran Bestia 666, famoso por su indecencia y por sus rituales de magia sexual. Parsons utilizó las enseñanzas de Crowley para "apoyar su inimaginable e inédita tarea de llegar a las estrellas". De hecho, se cuenta que el joven Parsons recitaba el Himno a Pan de Crowley durante las pruebas de cohetes.

La crítica ha recibido con opiniones mixtas la serie y aquellos que conocen sobre ocultismo y las vidas de Crowley y Parsons han comentado que la serie se equivoca en una gran cantidad de detalles y, más allá de la libertad creativa, representa a Parsons con el cliché típico de un culto de sexo, drogas y magia. Dicho eso, no deja de ser muy entretenida. Después de todo, Parsons llevó a California antes que nadie este estilo de vida interesado por la magia, el sexo y las drogas, 20 años antes de que se diera la explosión psicodélica de la contracultura. Recomendamos la serie no por su calidad o su fidelidad sino simplemente por el tema; cualquier cosa que toque la historia de Parsons, aunque sea una abominación, es fascinante. 

Como Crowley, Parsons es uno de los personajes más extraños, magnéticos y multifacéticos de los últimos 100 años. A los 13 años, ya había invocado a Satán; a los 21 años ya trabajaba en el Guggenheim Aeronautical Laboratory de Caltech, y su investigación sería vital para el desarrollo de cohetes de combustible sólido. Al igual que su maestro Therion, Parsons era bisexual y escribía poesía incantatoria. Viajaba bajo protección del gobierno de Estados Unidos y cofundó el Jet Propulsion Laboratory, hoy parte de la NASA. Acorde a su personalidad, un cráter del lado oscuro de la Luna lleva su nombre.

Lo más intrigante de la corta vida de Jack Parsons es su afiliación a la religión crowleyana de Thelema. En 1942, cuando apenas tenía 28 años, fue ungido por Aleister Crowley como líder de la sociedad secreta AGAPE, la logia californiana de la OTO. 

Retrato de Parsons, realizado por la bruja de Babalon y "diosa escalata" Majorie Cameron

 

Por si fuera poco el hecho de haber trabado una relación con Crowley, una de las figuras más controvertidas y escandalosas del siglo XX, Parsons fue amigo de L. Ron Hubbard, el fundador de la cienciología, la religión extraterrestre que ha cautivado a varias celebridades de Hollywood. En 1945, Hubbard, entonces escritor de ciencia ficción, se mudó a la casa ocultista que tenían en Pasadena, California. Jack, celoso del súbito enamoramiento de su esposa, aumentó su interés por la magia negra y los fenómenos paranormales y se involucró más en los rituales ocultistas que implicaban masturbación sobre tablas mágicas al ritmo de la música, entre otras actividades. El poco dinero que le quedaba lo perdió invirtiendo en una supuesta franquicia de yates manejada por Hubbard. Su esposa terminaría huyendo con éste para fundar juntos la cienciología.

Ya en bancarrota, Parsons invocaría con insistencia a su pareja ideal hasta que ésta tomó forma en Marjorie Cameron, de quien se enamoraría perdidamente y a la que dedicaría un libro entero de poesía titulado Canciones para la mujer bruja.

Parsons murió como vivió: en una extraña explosión en 1952 en su laboratorio; pululan rumores de suicidio e incluso de asesinato (del cual algunos culpan a Howard Hughes), así como también de algún trabajo esotérico. Lo cierto es que a Parsons le encantaban las explosiones, incluso cuando no estaban justificadas por su trabajo como científico.