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Esta es la clave para aprender un idioma nuevo (y ningún curso te la puede enseñar)

Arte

Por: pijamasurf - 08/07/2018

La clave para gozar de la delicia que es hablar otros idiomas (y expandir la mente) está en el amor

Aprender un idioma nuevo puede ser una de las mejores cosas que puedes hacer tanto para tu salud mental como para tu vida social y hasta espiritual. Diversos estudios muestran que hablar más de un idioma -y entre más, mejor- ayuda a proteger al cerebro de enfermedades neurodegenerativas, e incluso podría producir neurogénesis. 

Dicho eso, aprender un idioma nuevo puede ser muy difícil, especialmente si a uno no le gusta mucho la gramática y ya no es tan joven. Existen numerosos sitios y aplicaciones que prometen tener métodos efectivos e innovadores para lograrlo, pero aunque no hay duda de que algunos serán más efectivos que otros, lo cierto es que la mayoría de sus promesas son difíciles de cumplir. Nada te garantiza que aprenderás un idioma en 6 semanas -ni en 6 meses- o algo así. Sin embargo, hay una cosa fundamental que sirve mejor que cualquier técnica de estudio.

En el panel que se muestra en el video, el savant Daniel Tammet cuenta cómo aprendió islandés en apenas unos días. Ciertamente, esto parece imposible para la mayoría de nosotros. Tammet habla 10 idiomas y tiene una memoria fotográfica casi perfecta. Pero explica que también para él habría sido imposible aprender islandés si no se hubiera enamorado del idioma. "El islandés es un efecto secundario de haberme enamorado de Islandia... El francés es un efecto secundario de haberme enamorado de un francés", dice. Esta es la clave para realmente aprender un idioma (y en general, cualquier cosa difícil): debe haber una chispa de amor o alegría, un interés verdadero, y eso es lo que produce maravillas.

Así que quizá, como parte de tu aprendizaje, deberías dedicarle un tiempo, además del estudio, a enamorarte del idioma, una especie de coqueteo previo. Tal vez escuchar sus sonidos, leer sobre la cultura, impregnarte de sus escritores y poetas, pensar en las enormes posibilidades que te abre, etc. El enamoramiento te podría llevar muy lejos.

La genial Simone Weil, quien aprendió griego, latín y algo de sánscrito, y para quien la atención fija es una forma de amor, lo explica mejor:

Pero, contrariamente a lo que de ordinario se piensa [la voluntad] apenas cumple ninguna función en el estudio. La inteligencia no puede ser movida más que por el deseo. Para que haya deseo, es preciso que haya placer y alegría. La inteligencia crece y proporciona sus frutos solamente en la alegría. La alegría de aprender es tan indispensable para el estudio como lo es la respiración para el atleta.

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Las huellas de Buda en el Museo de Antropología: inauguran esplendorosa exposición de arte budista en la CDMX

Arte

Por: pijamasurf - 08/07/2018

El jueves 19 de julio se inauguró en el Museo de Antropología la formidable exposición "Las huellas de Buda"

La que seguramente es la exposición de arte budista más importante que se ha hecho en México se inauguró ayer en el Museo Nacional de Antropología. La exposición Las huellas de Buda cuenta con más de 250 piezas originales de 17 países asiáticos y comprende las tres grandes difusiones del budismo, el theravada, el mahayana y el vajrayana o budismo tántrico, que abarcan países como la India, Tailandia, Birmania, Bangladesh, Afganistán, Nepal, el Tíbet, China, Japón, Vietnam, Cambodia, Corea y varios más. La muestra ofrece una notable curaduría que integra piezas del LACMA de Los Ángeles y el MET de Nueva York, así como diversas piezas privadas, incluyendo algunas de la colección de la Casa Tíbet de México.

La exposición abarca prácticamente 2 milenios de evolución budista; se puede encontrar desde piezas tan tempranas como del siglo I del imperio de Gandhara, hasta piezas más recientes del siglo XIX. Resulta fascinante notar las diferencias y las similitudes con las que la imagen del Buda y el cosmos budista fue evolucionando y asimilándose a las diferentes culturas en las que penetró el budismo. Los rostros afilados y solares de los tailandeses, los budas en las montañas del arte japonés, la aparición fulgurante de las deidades de múltiples brazos y cabezas del tantrismo, etcétera.

Dentro de la colección reunida en el Museo de Antropología se pueden apreciar, textiles, sutras (textos sagrados) y sus preciosos diseños de portada, impresiones xilográficas, pinturas zen, estatuas de madera, cobre, latón, mármol, piedra, oro, etc., con diferentes incrustaciones de metales preciosos, relicarios, stupas, thangkas y pinturas que representan escenas de los infiernos, de la vida del Buda y de sus vidas pasadas, de su asamblea de bodhisattvas, de los momentos seminales de sus enseñanzas, etcétera.

El público se encontrará con la compleja cosmogonía, panteón y organización social budista que comprende diferentes manifestaciones como los yakshas, los nagas, el ave garuda, las dakinis, los yidams tántricos, los dharmapalas o protectores, demonios, deidades hindúes, los bodhisattvas, los mahasiddhas, los arhats, los bhikkhus y demás seres históricos y fantásticos. Todos forman parte del complejo movimiento hacia la sabiduría y la liberación que primero fue echado a andar, con una dinámica asombrosa, por un hombre hace más de 2 mil 500 años en la India, al hacer girar la "rueda del dharma".

La colección tiene realmente piezas de enorme belleza y poder devocional, e incluye contenido multimedia y una tienda para comprar objetos devocionales y souvenirs. La exposición se exhibirá hasta octubre y constituye un verdadero vislumbre sagrado del universo budista que empieza a echar raíz también en México.

 

De la exposición #LasHuellasDeBuda en el Museo de Antropología. #Buda

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